La presencia de perros en las calles del Barrio San Miguel de Punta Arenas se aprecia, en forma especial, en las inmediaciones de la esquina de las calles Prat con Boliviana y Prat con Paraguaya.
En ese sector, de acuerdo con lo informado por Edith Díaz, ex dirigenta de la junta de vecinos: “A veces se reúnen siete, ocho y hasta diez perros, que acechan a los peatones, especialmente a los niños”, dijo.
Otra vecina, que pidió anonimato, confirmó ese antecedente y agregó que “los perros muerden las piernas y han roto varios pantalones”, indicando que ella, cuando ve a los perros prefiere cruzar la calle o dar un rodeo porque “me dan miedo”.
Otros vecinos responsabilizaron a los dueños de esos canes porque están sueltos en calles y veredas, “haciendo de las suyas”, porque rompen las bolsas de basura o vuelcan los recipientes que la contienen, creando un problema sanitario y poco edificante.
“Hemos puesto los antecedentes en todas las oficinas que dicen tener responsabilidad en esto del control de los perros callejeros, pero no hemos logrado soluciones en ninguna parte”, afirmaron los vecinos, reiterando que esos animales tienen amos que no los cuidan, no los alimentan y menos, los mantienen en los patios de sus viviendas.
Los dardos más graves se dirigieron hacia un vecino, identificado como J.C.B., cuyos perros entran a su casa y saltan un cerco precario para hacerse dueños de la vereda de la calle Prat, entre Boliviana y Salvador Allende.
Sin embargo, hay decenas de otros vecinos que sí son responsables en la tenencia de mascotas, como el personal training Luis Vásquez, dueño de cuatro canes, uno de ellos Bull Terrier inglés.
“Ellos son los guardianes de la parte posterior de mi casa y de mi gimnasio, en calle Zenteno y lo hacen no sólo cumpliendo esa tarea, sino que, además, protegen a una hija pequeña, especialidad del Bull Terrier”
“Ellos viven en el segundo piso de la casa. Cada cual tiene su propia cama, su propio plato y respetan sus espacios, por lo que no hay problemas ni a la hora de sus comidas”, explicó Vásquez.
Expertos en canes indicaron que el Bull Terrier es temible si se trata de personas desconocidas, pero que es tierno y protector de sus amos, sus familias y de aquellas personas que conoce y lo tratan bien.
Pero está de vigilante en el segundo piso de la casa donde vive y Luis se ríe cuando se sugiere que este Bull Terrier podría salir a las calles del barrio San Miguel “a imponer orden” y cobrar las mordeduras sufridas por decenas de personas.
Idea denegada porque es posible que deba enfrentar más de una querella por crueldad y violencia contra… Los perros callejeros del sector.