Testificar en un juicio no es
una experiencia agradable. Ya sea presencial o remoto, quien declara
tendrá que verse las caras con el imputado. Aunque suele colocarse un
biombo para que no exista contacto visual, el tribunal puede prohibir su
uso, pues el acusado tiene derecho a ver quién comparece en su contra.
En
estos casos, la Fiscalía puede “caracterizar” a los testigos para
garantizar su seguridad. Con la ayuda de maquillaje, pelucas y
vestimentas, los declarantes quedan irreconocibles para presentar su
testimonio.
“La
caracterización consiste en medidas simples”, dice la abogada Alejandra
Guevara. En su rol de jefa de la Unidad de Atención a Víctimas y
Testigos de la Fiscalía Regional (URAVIT), ella está a cargo de efectuar
esta diligencia para asegurar la protección quienes declaren ante un juicio.
De
acuerdo a Guevara, el objetivo de la caracterización es que “se cambien
aquellos rasgos que suelen ser recordados, cosa que la persona se
sienta tranquila de no ser identificada luego de declarar”.
La
jefa de URAVIT habla desde una peluquería. Para acreditar su argumento,
quedará en manos de una maquilladora que la caracterizará.
“A
nadie le gusta ser testigo, nadie se ofrece a ser testigo”, señala
Guevara frente a un espejo, rodeada de tres moldes con pelucas. La
maquilladora le hace un delineado y oscurece sus cejas. También oculta
sus pecas con una fina capa de base.
“Hay
una obligación legal de generar el testimonio. Lo que hacemos es
facilitar la participación de las víctimas y testigos al juicio, y
garantizar al máximo posible que no vayan a tener consecuencias por
haber participado”, indica.
La unidad de protección a testigos regional ha realizado caracterizaciones por casos de homicidio, violencia intrafamiliar
y robos, entre otros delitos. Guevara indica que en las últimas dos
semanas han “disfrazado” a al menos tres testigos.
URAVIT
hace esta diligencia cuando el tribunal podría no autorizar el uso del
biombo o cuando los testigos están intranquilos de participar en el
juicio. Según Guevara, las personas suelen sentirse más seguras después
de ser caracterizadas.
“Aparte de la confianza de sentirse distintas al no ser identificadas,
nos ha pasado de gente que se siente más empoderada frente al agresor o
agresora que está en sala y los familiares pueden estar ahí”, dice.
Tras
terminar su rostro, la maquilladora usa una peluca negra para ocultar
la rubia cabellera de la abogada. Luego engrosa sus labios con un
voluminizador. En menos de 30 minutos, Alejandra Guevara quedó
irreconocible.
“Nos ha quedado gente que le ha gustado el cambio, que ha quedado bastante bien y se han llevado un cambio de look después de esta intervención”, dice entre risas.