El comercio rebosante de clientes, las calles
repletas de visitantes y espectáculos artísticos, todo bajo un sol radiante
cuya temperatura se hizo agradable con la presencia de una brisa fría. Ese fue
el día que se vivió ayer en la ciudad de Punta Arenas, donde el termómetro
llegó a marcar 21° Celsius -algo más de lo que se registró en la céntrica Viña
del Mar, en la Región de Valparaíso-, pero que fue amenizada por la presencia
de un viento que se mantuvo dentro de los rangos soportables.
La llegada de los cruceros internacionales
Golden Princess (con capacidad para 2.620 pasajeros) e Infinity (que puede
soportar 2.241 personas abordo) no sólo repletó las calles: también hizo lo
propio con los restaurantes. A la hora de almuerzo, muchos tuvieron problemas
para encontrar una mesa en los restaurantes céntricos y casi todos los locales
atendieron al tope de su capacidad.
Pese a que los meteorólogos prevén que las
buenas condiciones del tiempo van a comenzar a abandonar Punta Arenas, los
tuirstas seguirán llegando. Para hoy se espera la recalada del Zaandam, con más
de 1.300 personas a bordo.