Masiva fue ayer la concurrencia a la conmemoración de Jesús Narazareno de Caguach.
Como
de costumbre, la procesión tuvo inicio desde el Santuario Diocesano de
Jesús Nazareno, para transitar por distintas arterias del sector. La
procesión es una tradición que llegó a la región de la mano del fervor
de la importante comunidad chilota radicada en Magallanes, evento que se
realiza el último domingo de agosto.
La nieve y el viento fueron
los que marcaron la pauta durante el recorrido que realizó un importante
número de habitantes de Punta Arenas, acompañados por la típica banda
de músicos chilotes, la bajada de bandera, además de las autoridades de
la Iglesia Católica.
“A
pesar del clima estamos aquí, venimos con mi viejo todos los años para
acompañar y agradecerle a nuestro Nazareno que tanto nos ha ayudado”,
dijo María Uribe.
La
Iglesia considera que es una fiesta para unificar a la región con el
pueblo de Chiloé, puesto que es un Jesús que pisó Magallanes en
episodios de conflicto para las distintas islas del Archipiélago de
Chiloé.
Por
su parte, el obispo Bernardo Bastres, dijo que “nosotros quisiéramos
que el señor Nazareno nos ayude a unirnos dentro de la ciudad donde
todos nos podamos sentir incluidos y donde todos podamos desarrollarnos
(…) es por eso que tiene el sentido de salir a caminar entre las
calles porque de alguna manera queremos hacer presente a Jesús en medio
de nuestra ciudad (…) estamos contentos con la gran cantidad de
gente que viene siempre y bueno, la cosa del clima sabemos que no es
problema para la gente de Chiloe”.
Los
asistentes al lugar y participantes de la tradicional banda comentaron
que ellos participan porque deben seguir fomentando la tradición, además
de su fervor por el Nazareno de Caguach, ya que comentan que cada vez
son menos las personas que participan.
“Es
muy necesario participar porque se esta perdiendo la tradición de Jesús
Nazareno. Ahora hay dos bombos solamente, cuando debería estar lleno
para animar la procesión” dijo Carlos Nauto, quien participa en la
orquesta chilota que acompaña durante el recorrido de la imagen sagrada.
Autoridades presentes
Autoridades de la región también participaron en el encuentro. El diputado
Juan
Morano Cornejo sostuvo que “como todos los años hemos venido a esta
muestra tan importante de la tradición popular de Magallanes que
trajeron nuestras familias, nuestros primeros chilotes que llegaron y
que hoy día hace que no importando el clima estemos aquí”.
La
fiesta de Jesús Nazareno se celebró en Magallanes enarbolando la
bandera morada que anuncia la pasión y muerte de Jesús, proclamando su
victoria. En esta demostración se reconoció el proceso misionero y
evangelizador que miles de chilotas y chilotes han realizado en sus
propios hogares o en casas ajenas donde nanas y obreros, en el compartir
cotidiano, han enseñado a rezar y han transmitido su conocimiento del
Señor a los hijos de otras familias que recuerdan con simpatía el acervo
recibido y se emocionan al escuchar hoy los rezos y cantos
tradicionales que resuenan en las liturgias populares de las comunidades
nazarenas y en el santuario regional.