La
noticia que marcó a la ciudad de Punta Arenas a principios de semana
fue una denuncia anónima hecha en contra de la directora y el
coordinador del SAR y del Cesfam Juan Damianovic por uso de placebo en
pacientes, suero para pasar la resaca, injustificadas demoras en la
atención de adultos mayores e incluso comportamientos antiéticos, como
asistir a trabajar bajo los efectos del alcohol. Ante esto, la
Confederación Nacional de Funcionarios de Salud Municipalizada
(Confusam) de la región hizo público un comunicado en el que aseguraron
que, si bien las denuncias anónimas contravienen lo establecido en las
normas administrativas, “nos parece que la gravedad que revisten estas
denuncias igualmente debe implicar la instrucción de los sumarios que
correspondan”, que fue lo comprometido por parte de la dirección de la
Salud de la municipalidad.
Luego,
descartaron “existan medicamentos de placebo en la red de salud
pública, esta clase de insumos no existen a disposición de los servicios
sanitarios y solo se usan en estudios clínicos por laboratorios para la
elaboración de medicamentos, por lo tanto, representa una acusación
falaz y absolutamente artificial que solo representa un intento
malicioso de poner a la opinión publica en contra de nuestras y nuestros
funcionarios”.
Hacia
el final, llamaron a la municipalidad a “que se medien todos los buenos
oficios con el fin de perseguir el acoso laboral, así como reparar los
daños morales que sufren los funcionarios y funcionaras, la imagen que
la comunidad percibe de ellos y el valor social que representa más allá
de colores políticos o acusaciones airadas que se realicen en el
anonimato, pues existe una historia previa y Punta Arenas la conoce, la
historia de unidad, sacrificio, de entrega y de soberanía que siempre ha
caracterizado a toda esta región”.
Cerraron
el texto comprometiendo apoyo para las indagatorias que permitan
esclarecer los hechos denunciados “de manera responsable y directa”.