A
más de cuatro meses del estallido social, el pasado domingo el
Presidente Sebastián Piñera se refirió al presente y a los desafíos de
su cargo y del Gobierno para un difícil 2020 que podría continuar
marcado por las manifestaciones y demandas sociales.
En
la reciente entrevista Piñera recalcó que desde el 18 de octubre de
2019 se generó una ola de violencia simultánea en Chile a manos de
grupos organizados que, según sus palabras, “ha significado una
exigencia y demanda sobre Carabineros y la PDI que no era habitual en
nuestro país”.
En
la entrevista con el programa Estado Nacional de TVN, el Mandatario
habló, además, del masivo rechazo que ha sufrido su mandato durante los
últimos meses.
“Al
comienzo hubo una sobredemanda, Carabineros fueron sobrepasados, pero a
partir de los primeros días hemos ido fortaleciéndolos junto a la PDI.
Hoy, hay más Carabineros. Hemos mejorado el equipamiento, la tecnología,
los hemos dotado de más vehículos. La posición del Gobierno
desde el primer día ha sido combatir la violencia. Que a veces
Carabineros no ha sido capaz de proteger el orden público, es verdad y
frente a eso me he esforzado por tomar todas las medidas dentro del
marco de la ley”.
El Presidente además no descartó volver a decretar Estado de Emergencia: “Si
yo estimara que nuevamente es necesario establecerlo para proteger el
orden público, para proteger a mis compatriotas, lo vamos a hacer”,
dijo.
Con
respecto de la Agenda Social, el Jefe de Estado mencionó que “ya
logramos aprobar el proyecto que mejora las pensiones y el Pilar
Solidario. Esperamos que se apruebe ahora la segunda parte de la reforma
a las pensiones. El Gobierno quiere pagar las pensiones a la clase
media y a las mujeres reajustadas en el mes de abril”.
Tras
estas palabras, las reacciones tanto del oficialismo como de oposición
no se dejaron esperar y es así que el presidente regional de la UDI,
Fernando Paredes, recalcó lo señalado por el Mandatario: “Escuchando al
Presidente ayer y cuando uno entiende que hay una decisión frontal por
parte del Gobierno de darle más instrumentos para poder ejercer la labor
de Carabineros, de modernizarlo por un lado, de entregarle más
vehículos, entregarle mayor personal. Claramente es una señal que hoy
día la comunidad está recibiendo de que por lo menos de eso de tener
fortalecido a Carabineros se puede pensar en enfrentar los hechos
violentos, que finalmente mancha lo que es está demanda social que tiene
nuestro país. Y uno evidencia que la institución de Carabineros está
bastante debilitada y en eso que hoy día se tome la decisión de que se
fortalezca una institución como Carabineros y también la PDI, es una
señal que yo la recibió de manera muy positiva y siento que así lo
recibe gran parte de los chilenos”, dijo Paredes.
Por su parte, el presidente regional del PS, Juan Marcos Henríquez,
dijo que “es una mala entrevista con cero aporte a la discusión. Solo
ratifica que el Presidente sigue en un mundo paralelo, criminalizando el
movimiento social, fantaseando y derechamente mintiendo sobre algunas
situaciones, y permaneciendo indolente frente a las víctimas de la
represión policial. El Presidente no se refiere a
lo que todo el mundo espera que anuncie y es una propuesta seria y
profunda a las demandas sociales. Muy por el contrario al parecer el
Presidente cerró la puerta a abordar las demandas ciudadanas y solo se
concentra en amenazar con reinstaurar estados de emergencia e insiste con la estrategia represiva”.
En
tanto, el presidente regional de RN, Gabriel Vega, manifestó que
“respaldo los dichos del Presidente. Desde Renovación Nacional, siempre
hemos invitado al Gobierno a promover el orden público, con todas las
herramientas que el Ministerio del Interior posee, con el respaldo
fuerte a las policías que están haciendo la labor de contener todo esto.
Fuimos promotores del acuerdo por la paz y la nueva Constitución y ese
es un punto importante atacar, porque si bien las materias que se
necesitan resolver no están en la Constitución, luego de este acto se
logró desinflar un poco el movimiento social y se separó al violentista
del ciudadano que legítimamente solicitaba mejoras sociales, por lo
mismo quienes han incurrido en violencia hasta hoy, son violentistas que
lo hacen continuamente, que se ha separado de los grupos de vecinos que
se manifiestan pacíficamente y esperamos que eso no vuelva a ocurrir y
que el Gobierno responda a estas demandas con la celeridad para que el
parlamento apruebe estas reforma y que se pueda llevar un proceso de
plebiscito en paz y eso es básico para poder avanzar en cualquier tipo
de agenda. Finalmente, esperamos que en marzo no se requieran Estados de
Excepción y si es que son necesario para mantener el orden, que el
Presidente tenga la voluntad hacerlo por el bien de la ciudadanía y de
Chile”.
A
su vez, el timonel regional del PR, Gonzalo Bascuñán, fue crítico
también, e indicó que “una vez más el Presidente desaprovecha una
oportunidad para hablar con honestidad y altura de miras al país.
Honestidad para referirse con la debida gravedad que conlleva que los
derechos humanos sean violentados y vulnerados principalmente por
Carabineros, con acciones al margen de todo principio y protocolo. En
esa línea, el gobierno no ha tenido palabras para condenar enérgicamente
esos hechos ni tampoco para expresar sentimientos de recogimiento y
empatía hacia las víctimas y sus familiares. Esa actitud indolente es la
que provoca un fuerte rechazo, rabia e impotencia en la comunidad, y
que es justamente lo que tiene en el piso su aprobación como mandatario.
Junto con ello, su discurso carece de perspectiva y profundidad. Temo
sin embargo que la pobreza intelectual persista, e impida la elaboración
de una respuesta social, política y económica mucho más compleja como
solución a la crisis, que la que contiene su pretenciosa Agenda Social”.