Para este 2015 el gobierno
anunció que no se aplicaría el horario de invierno, debido a ello se ha provocado una controversia en la ciudadanía
y en diversos sectores tanto políticos y
sociales.
Por ello
distintos profesionales señalan que el ahorro que produce el cambio de hora es
inquietante.
La propuesta
indicaría que desde Arica a La Serena viviría siempre en horario de invierno
(-4 horas) Puerto Montt a Punta Arenas, en el verano (-3 horas) y entre La
Serena y Puerto Montt existiría un comodín, en el que se regirían 20 semanas para el horario de invierno y otras 32 para el de
verano.
El doctor en Economía de la Universidad de Rochester, Alejandro Alarcón,
señala que “en un país que desde siempre ha funcionado bajo el mismo huso
horario, sería extremadamente complejo comenzar a operar en tres horas
diferentes, especialmente en todo lo referido a transacciones, comercio, bancos, aeropuertos y dado que existe un
proyecto para unir el Sistema Interconectado Central y el Norte Grande en uno eléctrico
nacional, nada asegura que estos tres horarios no compliquen las cosas”. “Estamos
acostumbrados a que la hora se rija por los meridianos, pero en un país largo y
delgado como el nuestro, con necesidades tan particulares, quizás sería mejor
dividir el territorio en tres husos horarios de norte a sur”.
Además el Ministerio de Energía solicitó al área de
Desarrollo Humano de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), un monitoreo
que aplique una consulta pública, en la que pedirá la
opinión respecto de la fijación de un horario único y determinar cuáles serían
sus distintas repercusiones. Esta se realizará en cinco
ciudades del país; Antofagasta, Valparaíso, Concepción, Puerto Montt y Punta
Arenas.
El
sondeo se realizará en el mes de noviembre, aunque no ha trascendido cuál será
el modo de operar de esta medida participativa, por lo que pone a los magallánicos en el centro del
debate, ya que es de suma importancia.