Cirujano y reconstrucción facial: “Es lo más difícil que me ha tocado realizar”

Dentro de la complejidad de los casos médicos en que
Mauricio Vargas Zec ha tenido directa participación, en sus 30 años como
cirujano maxilofacial, reconoce que la reconstrucción de la cara del trabajador
Luis Cárcamo Sánchez es hasta el momento uno de los procesos más difíciles de
abordar.

Esta persona sufrió graves lesiones faciales en un accidente
laboral ocurrido el 17 de diciembre de 2014, lo que obligó a reconstruirle todo
un lado de la cara. Una intervención pocas veces vista en Punta Arenas,
realizada por profesionales del Hospital Clínico de Magallanes.

Hace casi un mes, en el Parque Torres del Paine, Cárcamo
operaba su retroexcavadora cuando la máquina le aplastó la cara contra un
árbol, en el sector del Valle Francés.

A un mes del accidente, el paciente recuerda que cuando le
ocurrió esto “en lo único que pensé fue en que me moría ahí mismo, porque sentí
que se me había quebrado toda la cara y porque las condiciones para sacarme de
ese lugar eran muy difíciles”.

Cirujano

El mismo trabajador no escatimó elogios para agradecer el
trabajo del cirujano maxilofacial Mauricio Vargas.

Pingüino Radio conversó con el profesional, para inquirir
detalles del procedimiento médico, el que calificó de “tremendamente complejo”.

“Muchas veces me sorprendo de la complejidad de las lesiones
que llegamos a recibir en el hospital. Cada vez son más difíciles en su
mecanismo de origen como también en su resolución. Anteriormente habíamos
tenido situaciones complejas, donde tuvieron que intervenir muchos
especialistas para poder resolver los casos presentados. Pero en este caso fue
sorprendente observar las imágenes y ver que
nuestro paciente estaba vivo, que se podía comunicar, siendo que su cara había
sido aprisionada contra un árbol por la máquina que estaba operando”.

En una descripción muy
simple de lo ocurrido al trabajador, Vargas dijo que su paciente llegó al
hospital clínico “con todos los huesos de la cara sueltos”. Es más, añadió que
“era como ver un modelo de demostración para estudiantes. Tenía el cráneo con
los huesos sueltos, todos desarticulados”.

Por eso señala que “dentro
de la complejidad de todos los casos que me ha tocado ver en mi vida, que es
muy amplia, reconozco que este es uno de los más difíciles y sorprendentes”.

Afortunadamente todo se
resolvió muy bien. “Tuve la ayuda en algunos momentos del
médico
otorrino, el oftalmólogo, porque el paciente requirió de algunos procedimientos
adicionales para mantener sus vías áreas despejadas y así pudiera respirar”.

Dentro del complejo proceso médico, lo primero fue restaurar
el tamaño de la órbita, ya que una era muy distinta a la otra. “Luego en base a
eso, fue necesario restaurar el resto de los huesos de la cara y de la mandíbula”.

 Localmente

El que se haya hecho este procedimiento en Punta Arenas
habla bien de la medicina local, remarcó Mauricio Vargas, “sobre todo porque
nuestro hospital está bien dotado. Hay especialistas en casi todas las áreas y
afortunadamente siguen llegando más médicos. Además, los equipos estables del
hospital son muy competentes; como anestesia, la UCI y muchos otros que son
unidades de apoyo que se requieren para conseguir resultados como el del
paciente Luis Cárcamo”.

Antes, situaciones
complejas como éstas, suponían un traslado a Santiago, “pero hoy en casi
ninguna especialidad se piensa así. Con lo que tenemos localmente se puede
hacer esto y mucho más”, destacó el facultativo.

(Texto y foto : Edmundo Rosinelli)

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