Dos años han pasado desde que se inició el Código ACV en el Hospital de Puerto Natales. En aquella oportunidad, 2018, fue calificado como algo inédito. Aquel año se realizaba el primer diagnóstico de tratamiento de un paciente por un accidente cerebrovascular isquémico.
El procedimiento es través de telemedicina y en coordinación con el Hospital Clínico de Magallanes, para pacientes con sospechas de estar cursando un ACV agudo y además dentro del tiempo para realizar la terapia, es decir, las primeras cuatro horas.
Los principales síntomas de un ACV son parálisis de la cara, perdida de fuerza en uno o ambos brazos y lengua tramposa, o dificultad para hablar. El código se activa con a presencia de uno de los síntomas a través del número de emergencia 131.
De acuerdo con el neurólogo del Hospital Clínico de Magallanes, doctor Javier Gaete, el protocolo inició con capacitaciones con todo el equipo de Puerto Natales durante 2017 ya que el protocolo trata de que el paciente con síntomas sea rápidamente evaluado.
“La evaluación implica un traslado rápido al servicio de Urgencia, evaluación neurológica e imágenes del cerebro, todo dentro de un ámbito de acción de urgencia. Esto también incluye exámenes de laboratorio, que se toman al ingresar al paciente”, explicó Gaete.
A la fecha se han realizado 49 evaluaciones por Código ACV en Puerto Natales. En promedio son dos casos por mes.
Trabajo
Por su parte, el médico general de zona, Nagel Martínez, señaló que la importancia del código -además de entregar atención oportuna- es “tener el alcance de un profesional que está a 300 kilómetros de distancia. Además es una oportunidad de tratamiento que está en pocos lugares de Chile”.
Antes de implementar el código no se podía confirmar un diagnóstico claro en Natales, y los pacientes debían ser derivados a Punta Arenas. Debido a la distancia, más del 90 por ciento llegaban fuera de tiempo y quedaban con secuelas importantes.
Al llegar al Hospital de Natales, al paciente se le aplicará la escala de Cincinnati para evaluar los síntomas. Luego de eso el paciente pasa al box de atención, se le realizan los exámenes y los profesionales se conectan con tres neurólogos de Punta Arenas.