Aunque
ayer no tocaba cambio de precios, pues habrá que aguardar hasta el
próximo miércoles, quisimos conocer qué se viene para los conductores
magallánicos en materia de combustibles.
Y las noticias, por primera vez en mucho tiempo, fueron alentadoras, hasta cierto punto.
Economistas regionales destacaron un escenario estable y hasta con una leve tendencia a la baja, en las próximas semanas.
Correa
El
economista Manuel José Correa explicó ayer que los precios de los
combustibles se determinan, fundamentalmente, por la evolución de los
precios internacionales, más la aplicación de los mecanismos de
compensación Mepco y FEPP, por lo que ENAP solo informa de los precios
mayoristas, pero no los fija.
En
este sentido, al analizar los precios internacionales, “Lo que puedo
apreciar es que los contratos se están tranzando por debajo de los 75
dólares el barril y a la baja, dadas las distintas coyunturas
internacionales encabezadas por la actividad económica de Estados
Unidos, China y proyección de producción en Medio Oriente. En
consecuencia y debido al efecto amortiguador de los mecanismos
existentes en Chile, no deberíamos experimentar cambios en el precio de
los combustibles en las próximas semanas, con leve sesgo a la baja
durante el primer semestre. Esperando que la actividad económica mundial
mejore el segundo semestre, es probable que tengamos alzas hacia fin de
año”.
Oyarzo
A su vez, el economista Juan
Luis Oyarzo, indicó: “Se logra apreciar cierta estabilidad en el precio
de los combustibles debido a las herramientas utilizadas por el Estado.
Entre ellas, está la regla de paridad de importación, el mecanismo de
estabilización de precios de combustibles (Mepco) y el fondo de
estabilización de precios del petróleo (FEPP). Debemos recordar que en
2022 tuvimos la necesidad de recursos extraordinarios para el Mepco, en
especial, por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. Sin embargo,
este año se destinan nuevos recursos e incluso se generan innovaciones
en el mecanismo de estabilización, que contempla que el ajuste de
precios sea realizado cada tres semanas y no cada una como antes
ocurría. Lo anterior, permite ampliar los rangos de variación en el
precio de los combustibles lo que depende directamente de la evolución
de los precios internacionales y en especial por el tipo de cambio”.
Como
consecuencia, “en general, las medidas instauradas por el Estado,
sumado al actuar del Banco Central, permiten ver con más optimismo el
año 2024, esperando que el presente 2023 sea un año de transición, donde
la tasa de interés seguirá alta, y el IPC irá moderando su actuar”.