Comerciantes temen millonarias pérdidas por obras en puentes y reclaman desinformación

Durante el segundo semestre del año debería comenzar la intervención en el
centro de Punta Arenas.

Por su parte, el director (s) de Vialidad, Francisco Orozco, afirmó que “no
es posible trabajar con compensaciones económicas”.

Todavía está latente el drama vivido por vecinos y comerciantes de la zona
céntrica de Punta Arenas luego del desborde del Río Las Minas, por eso cuando
se enteraron que durante el segundo semestre deberían comenzar las obras en los
puentes de las calles Bories y Lautaro Navarro, lo primero que pensaron fue en
que no tendrían otra alternativa que cerrar las puertas de sus locales.

Peor aún. De acuerdo con  lo
informado por las autoridades, los trabajos deberían extenderse hasta enero de
2017, con lo cual, los comerciantes y empleados del centro neurálgico de la
ciudad, verían duramente afectada su fuente laboral.

Durante la presentación de las obras que aún se encuentran disponibles a
licitación hasta abril próximo, el seremi de Obras Públicas, Ricardo Haro,
manifestó que “en el segundo semestre de este año, vamos a estar iniciando
obras simultáneas en los dos puentes, tanto Bories como Lautaro Navarro, donde
tomaremos todas las medidas de generar el menor trastorno a la ciudad”.

Precisamente son las posibles consecuencias que impliquen las obras, las
que preocupan principalmente a los comerciantes de las principales calles de
Punta Arenas, quienes ya han manifestado su incertidumbre al indicar que hasta
la fecha, ninguna autoridad se ha acercado a entregarles detalles de cómo se
llevarán a cabo los trabajos y qué tipo de coordinación realizarán a fin de
mitigar al máximo los daños y perjuicios que puedan ocasionar los trabajos que
deberían comenzar durante la segunda parte del año.

En la oportunidad Haro afirmó que “vamos a tener que conversar con los
distintos comerciantes que hay en este sector, porque entendemos que esta obra
va a generar algún tipo de trastornos y esperamos que sean los menos”.

Los comerciantes de calle Bories dicen que no han recibido ninguna
comunicación por parte de las autoridades sobre el detalle de las obras que se
van a realizar en el lugar.

Aún con el fantasma de los cierres luego del desborde del río y por los
arreglos en Avenida Colón, los trabajadores temen que se vean obligados a
cerrar sus locales con las pérdidas económicas que eso implica.

Por estos días en el local de artesanías “Ricla”, apenas se puede ingresar
debido al intenso movimiento de clientes, en su mayoría extranjeros que pasan
en busca de algún recuerdo para llevar a sus respectivos países. Sin embargo,
todo podría cambiar a partir del segundo semestre, si su propietario decide
cerrar sus puertas por las obras.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS