La importancia de este proceso radica en que una vez certificada la
discapacidad, los antecedentes son enviados al Servicio de Registro Civil e
Identificación, para la inscripción en el Registro Nacional de Discapacidad, lo
que permite optar a ayudas técnicas o postular a fondos que entregan diversas
instituciones del Estado.
El kinesiólogo Juan Cristóbal Cárdenas, miembro de la comisión, señaló
que “durante junio del presente año se desarrolló un operativo en el
Centro Diurno del Adulto Mayor, dependiente de la Universidad de Magallanes, en
que se evaluó a doce personas mayores, respondiendo dudas y asesorando en
materia de beneficios sociales relacionados con la certificación de la
discapacidad”.
Cárdenas agregó que “posteriormente se continuó con un operativo en la
residencia Juan Pablo II del Hogar de Cristo de Punta Arenas, ocasión en la que
se inició la calificación de 30 adultos mayores”.
El operativo territorial continuará en las demás provincias de la
región durante las próximas semanas, cuando un equipo del programa de
discapacidad viaje a Puerto Williams para trabajar en el Hospital Cristina
Calderón,
El sicólogo Rodrigo Alvarado manifestó que “la inscripción en el
Registro Nacional de Discapacidad permite optar a ayudas técnicas para obtener
los elementos necesarios para el tratamiento de la deficiencia o discapacidad,
con el objeto de lograr su recuperación o rehabilitación, o para impedir su
progresión o derivación en otra discapacidad”.