La mañana lluviosa y el frío no fueron impedimento para la efusiva manifestación protagonizada por los feligreses magallánicos, envueltos en fervor mariano; celebraron el día de Nuestra Señora del Carmen, advocación de la Virgen María, que en 1926 fue coronada para la Iglesia Católica como Reina y Patrona de Chile por mandato del Papa Pío XI, estableciéndose el 16 de julio como su día festivo.
El acto solemne, que inició con una pequeña procesión de la imagen de la Virgen del Carmen en los alrededores de la antigua capilla en el sector de Río Seco, continuó con la eucaristía celebrada en el otrora salón de usos múltiples que, luego de fungir como sala docente y comedor de la parroquia, ha sido habilitado por la comunidad para la celebración de las misas, luego de que el 32 de diciembre del 2020 un incendio provocara cuantiosos y considerables daños al templo.
La celebración
Fue así como en un acogedor ambiente de amor y unión en torno a la fe, el padre obispo Óscar Blanco presidió la eucaristía.
En su homilía el prelado enfatizó el papel de la Virgen María como madre cercana y reina protectora de los fieles y de la nación, presentándola como una figura de ternura, intercesora y fuente de vida, capaz de traer fecundidad y poner fin a la sequía espiritual.
“Lo primero que aprendemos de María, Nuestra Señora del Carmen, es esa dimensión materna de cercanía, de cariño, de ternura”, agregó Blanco.
En cuanto a la importancia de la celebración, sostuvo que “La fraternidad es muy importante en una sociedad, hoy día que también brote esta fraternidad, la paz para nuestros corazones, nuestra familia y toda nuestro país y el mundo entero, para ir creciendo en unidad en justicia y en solidaridad”.
La capilla
El obispo dio importancia a la siniestrada capilla relevando que si bien se celebró la actividad en el pequeño lugar, se hace “esperando también que el día de mañana tengamos ahí nuestro templo reconstruido”.
Tras la eucaristía, los participantes compartieron un grato desayuno, donde reinó la solidaridad y unidad, junto con el obispo Blanco, el párroco Germán Balboa y miembros de la comunidad, en celebración de los 115 años de la capilla y en honor de la patrona de Chile, Nuestra Señora del Carmen.