Tras
el anuncio del fallecimiento del obispo de Temuco, el salesiano Héctor
Vargas Bastidas, sus restos mortales fueron trasladados hasta la Iglesia
Catedral de dicha ciudad, donde se efectuó una emotiva liturgia para
recordar su legado.
La
ceremonia fue presidida por el prebístero Juan Andrés Basly, vicario
general de la Diócesis San José de Temuco. En ella se colocaron cuatro
signos junto al féretro del apreciado obispo.
En
la ceremonia se encendió el cirio pascual como símbolo. Además se
colocó sobre el féretro la casulla y mitra, ocasión en la que el
prebístero Basly dijo: “Mira, Señor, con misericordia a tu siervo
Héctor, nuestro obispo, que mientras presidía en tu nombre llevaba esta
vestidura y este ornamento…”.
El
báculo pastoral fue otro de los signos. “Que nuestro hermano Héctor,
obispo de esta Iglesia de San José de Temuco, que al cuidar de la grey
del Señor llevaba este báculo, signo de pastor”, rezó Vargas,
quien prosiguió con el evangeliario: “Que consagró su vida a anunciar
el Evangelio de Cristo, goce ahora contemplando, cara a cara, aquella
misma verdad”.
Además
de dicha celebración, en todas las parroquias de la diocesis se
realizaron eucaristías para pedir el descanso del recordado obispo,
quien en la década de los 80 ejerció labores pastorales en Magallanes,
tanto en la comunidad salesiana de Porvenir como en el Liceo San José de
Punta Arenas.