Como es habitual en la capital regional, ayer en la tarde se llevó a cabo el Vía Crucis, espacio que llama a los fieles católicos
para acompañar el recorrido de la imagen de Cristo desde la Iglesia Catedral hasta el Cerro de la Cruz.
Las festividades de Jesús Nazareno, que tienen su origen gracias a los inmigrantes chilotes, se efectúan hace bastantes años con la presencia de colegios, parroquias y personas naturales, quienes acompañaron a las dos imágenes.
“En el Vía Crucis siempre participa Jesús Nazareno con la Madre Dolorosa, quienes se trasladan en anda por las mismas personas, gente chilota muy creyente”, indicó Marco Anyancán, del Santuario Jesús Nazareno.
Respecto de la actividad como tal, esta consiste en “recorrer con Jesús el camino hacia la cruz. Es hacer memoria de ese momento, recordar que Jesús dio la vida por nosotros”, afirmó Sor Fanny Dobronic Rodríguez.
Otro punto a destacar es la unión de las distintas comunidades, quienes se forman detrás de la procesión para acompañar al Nazareno.
“La idea es que todos los católicos cristianos celebremos este día juntos, en comunidad y en paz con nuestros ideales propios de católicos, los cuales consisten en amar a Dios por sobre todas las cosas”, afirmó Marianela Alvarado, secretaria de la parroquia Santa Teresa.
Sobre la actividad como tal, la procesión contó con una presencia de más de 200 personas, las cuales se desplazaron sin mayor inconveniente.
“La procesión hizo un recorrido desde la Gobernación por Calle Bories en contra del sentido del tránsito hasta Calle Mejicana. Posteriormente, se tomó Mejicana hacia poniente, llegando a calle Fagnano, para hacer el desplazamiento por lo que es la Avenida Colón, llegando posteriormente hasta el Cerro de la Cruz, donde se mantiene la procesión en esta hora (ayer), donde va a durar entre una hora a treinta minutos”, reveló el teniente Enrique González, de la Primera Comisaría de Punta Arenas.
Una vez arriba en el cerro, la multitud fue recibida por música y el obispo Óscar Blanco, quien pronunció algunas palabras para el cierre de la Vía Crucis.