Once días en huelga de hambre completó hoy el ex preso político durante la dictadura militar del general Augusto Pinochet, Manuel Aguilante, quien a través de la extrema medida se suma en Punta Arenas a la demanda histórica levantada a nivel nacional por cerca de 70 personeros víctimas de apremios y torturas a partir de 1973, quienes en la oportunidad exigen ante la autoridad central la consideración de sus necesidades.
De esta manera, y tras ser acogida por la Corte de Apelaciones el recurso de protección interpuesto por mandado de la propia familia de Aguilante, quienes aludieron al resguardo por parte del Estado de la salud del huelguista, éste pasó la noche del miercóles en dependencias del Hospital Clínico de Magallanes, instancia donde se le prácticaron todos los exámenes pertinentes.
Como medida de respaldo a la causa, además de potenciar un espacio de socialización con la comunidad, un grupo de representantes de organizaciones afines, desarrollaron una particular y emotiva intervención histórica cultural, la que -según consignaron desde la propia oganización- logró impactar de forma positiva a los asistentes.