Fue el primer punto tratado en la parte de “varios”: el alcalde Emilio Boccazzi leyó una carta escrita por la ahora ex concejala, en la que presentaba su renuncia y deseaba suerte a los que hasta ayer fueron sus colegas.
La moción se sometió a votación, pero el proceso estuvo lejos de ser común. En vez de recurrirse a la usual “mano alzada”, cada uno de los miembros del concejo dio un pequeño discurso dirigido a la hoy seremi, en el que le pedían más empoderamiento de los entes municipales y mejor administración de los recursos del Gobierno Regional, entre otros temas.
Fue el concejal Vicente Karelovic el que dio más que hablar con su mensaje: con la ayuda de un torpedo escrito a mano – “para no equivocarme”, dijo- el representante expresó su “regocijo” con la salida de su colega.
“Con su ausencia”, dijo Karelovic, “las relaciones humanas mejorarán ostensiblemente dentro de este Concejo Muncipal”. Llamó a la nueva autoridad de Gobierno a “hacer todos los esfuerzos para mejorar su conducta social, muestre su feminidad como corresponde, deje su agresividad y su disociamiento en aras de proyectar una imagen excelente. Como usted se merece. Por lo demás, un salto de ganar 500 mil pesos en el Concejo Municipal a 5 millones, es muy meritorio. Se demoró un mes y medio en doblarle la mano al intendente”.
De todas maneras, hacia el final de su discurso, el concejal le deseó “buena llegada a puerto y éxito”.
La renuncia de Barrientos fue aprobada con el voto en contra de Julián Mancilla, quien explicó que le parecía “una mala señal y una falta de respeto a la comuna” el que el Gobierno designe a personas que ostentan cargos de representación pública.