“Es una fecha muy tremenda, que nos deja sin habla, porque
revive la pena que llevamos por dentro”, dijo René Bahamonde al recordar hoy
los dos años que se cumplen del brutal crimen de su hijo Max Bahamonde Agüero.
Este joven, de apenas 21 años, fue ultimado a la entrada de
la Universidad de Magallanes. La Brigada de Homicidios de la Policía de
Investigaciones logró establecer que la víctima y sus amigos no habían ingerido
alcohol, cuando la madrugada del 14 de abril de ese año se dirigía a la fiesta
“mechona” de la Universidad de Magallanes. Lamentablemente la víctima y los
amigos que lo acompañaban se encontraron con un grupo de personas, entre ellos
los condenados, quienes los interceptaron y nunca llegaron a la fiesta, porque
les cobraron “peaje”, o sea, les pidieron cigarrillos y dinero, a cambio de
dejarlos pasar.
Por este crimen los autores recibieron penas de 10 y 15 años
de cárcel.
Víctor Adrián Llanquín Arteaga y Kevin Branco Boitano
Trujillo, por el delito de homicidio simple, fueron sentenciados a 10 años de
cárcel.
Mientras que Jonathan Ojeda Román, uno de los principales
inculpados está cumpliendo una pena de 15 años de cárcel, por el delito de
homicidio calificado.
Para todo padre no hay dolor más desgarrador que la pérdida
de un hijo. Y eso lo sabe René Bahamonde quien esta mañana se acordó con su
señora de esta fatídica fecha. “Tuvimos un minuto de profundo silencio dentro
de nuestro hogar. Cuando nos quedamos sin habla eso quiere decir que vuelve esa
tristeza que llevamos dentro por la pérdida de él, pero tratamos de retomar
fuerzas y seguir adelante porque la vida no para, pero el recuerdo de nuestro
hijo permanecerá por siempre en nuestra memoria”.
Justicia
Según este afligido padre no existe en el mundo ninguna
justicia reparadora, ni siquiera la pena de muerte, la cual dijo no compartir.
“Lo que sí puedo decirle a la sociedad de Magallanes es que
por un tiempo puede estar más tranquila ya que hay tres delincuentes menos en
las calles”.
René Bahamonde informó que esta tarde, a partir de las 20
horas, van a encabezar una velatón en recuerdo de Max Bahamonde, en Avenida
Bulnes esquina Arturo Merino Benítez. “Queremos recordar su memoria y a la vez
que sirva como un llamado a nuestra sociedad para que este tipo de actos no se vuelvan
a repetir. Creo que este es un compromiso de todas y todos. Pienso que la
delincuencia nunca se va acabar, pero sí se puede tener bajo control y con sectores
bien focalizados”.
René Bahamonde espera que la muerte de su hijo no sea en
vano, ya que esto permitió formar una agrupación de víctimas de delitos violentos,
que ya reúne a un centenar de personas, y que este sábado se reunirán en el
Teatro Municipal, a partir de las 19 horas.