En el aniversario 167 de la capital regional, Diario El Pingüino invitó a los concejales Mario Pascual, Vicente Karelovic, José Aguilante y Andro Mimica a que expusieran ante la ciudadanía, a quien representan, qué estiman que le falta a Punta Arenas y qué le regalarían.
Sorprenden algunas de las respuestas por lo parecido del análisis y el origen de los problemas que afectan a la ciudad. Salvo por los matices propios de sus posiciones políticas, los concejales, como buenos magallánicos, anhelan el retorno de un lugar para vivir que sea amable, respetuoso, limpio, considerado con el prójimo y que pueda desarrollarse de la mejor manera posible en beneficio de todos.
He aquí sus respuestas.
Concejal Mario Pascual
“Uuff… que difícil su pregunta, porque es tanto. Yo le regalaría cultura para volver a ser el Punta Arenas de antes. Nuestra ciudad era ordenada, limpia, donde la interacción entre sus habitantes era permanente, donde había confianza entre los vecinos, respeto por el otro. Recuerdo que pasada la Navidad y Año Nuevo uno iba a visitar a sus vecinos y compartía con ellos. Cuidábamos los espacios públicos y lugares de entretención. No tirábamos los desechos en cualquier parte. Le regalaría un centro de salud adecuado a las necesidades actuales, normalizado, con el personal necesario. También le obsequiaría un centro de tratamiento de todos los residuos domiciliarios y un parque ecológico en Tres Puentes. La relación directa y cercana entre las personas se perdió porque durante 17 años tuvimos una dictadura que prohibió y que de alguna manera impuso, no por ley pero sí por acción, que la gente comenzara a desconfiar del otro. Eso no se ha logrado reconstituir en el tejido social, que debe ser siempre colaborativo. Más bien lo que tenemos hoy son individualidades, en todos los ámbitos, donde los intereses particulares priman por sobre los colectivos. Obviamente, años de dictadura en los que la gente se acostumbró a eso”.
Concejal Vicente Karelovic
“Le falta educación. Le falta ser respetuoso de las normas. Nadie respeta nada. Creo que está todo trastocado en Punta Arenas. Desgraciadamente la gente está con rencor, con molestia. Por ejemplo, hace algún tiempo, vi a unos niños que estaban en la Plaza de Armas, sentados con los pies sobre las bancas. Les llamé la atención y les dije: ‘por qué, hijos, no bajan las piernecitas de ahí y se sientan como Dios manda’. Me respondieron: ‘cállate viejo tal por cual’. Me sacaron la vieja, me sacaron la madre. Yo no puedo pegarles porque me meten preso, ¿no es cierto? Sólo bajé la cabeza y seguí caminando hacia la municipalidad. Eso nos da una idea de lo trastocada que está la sociedad magallánica. Los valores están perdidos, desgraciadamente. Esa es mi queja. La gente bota la basura en cualquier lado. No hay respeto por nada. Hay mucha deficiencia en la educación familiar, los padres están alejados de los hijos. Entonces, los cabros se crían a la buena de Dios, y agreguémosle la marihuana y el alcohol. Así se configura una situación horrible. Ahora, esto no es solamente aquí, es en todas partes de Chile. En su aniversario, le regalaría a la ciudad respeto, orden, limpieza y consideración hacia el prójimo”.
Concejal José Aguilante
“Creo que le falta encontrar los mecanismos que permitan incentivar una mayor vocación de ciudad puerto. Punta Arenas es una importantísima ciudad puerto, a la cual no le hemos sacado todo el provecho. Para ello, es necesario dotar de mejor infraestructura nuestro muelle, poder mejorar las condiciones operativas de recalada de buques, para que lleguen naves de diversos lugares del mundo. Y en función de eso generar un polo de desarrollo como ciudad puerto. Lo otro importante es crear una cultura que tenga que ver con el respeto en la conducción vial en las calles de Punta Arenas. Ahí estamos al debe, ya que nuestra ciudad tiene una alta saturación del parque automotor. Las vías de acceso son pocas. Asimismo, estimular la artesanía, pero con manos creativas, con identidad y patrimonio regional. Además, poder fortalecer el Centro Artesanal Municipal, que actualmente está despotenciado. Yo le regalaría que siga siendo un espacio donde se pueda convivir sanamente, con altos niveles de felicidad y bienestar, de hecho hay encuestas nacionales que sitúan a Punta Arenas como una de las mejores ciudades para vivir. Le regalaría la posibilidad de que podamos avanzar en poner en valor nuestro hermoso patrimonio histórico-cultural. Por ejemplo, en el centro, en el cementerio, en el Parque María Behety, para que sus habitantes vayan redescubriendo la historia maravillosa que tenemos”.
Concejal Andro Mimica
“Me pillan en un momento muy místico para mí. Yo le regalaría a Punta Arenas cariño, amistad, amor, después de que nos dejó nuestra hermana. La verdad de las cosas es que cuando la Tanita se fue, nos dimos cuenta de que había cariño, amistad y amor en nuestra ciudad. Eso habría que mantenerlo. Totalmente”.
Nota de José Benítez
José Benítez