La
sesión número 69 del Concejo Municipal, que se había convocado para las
15 horas de ayer, no pudo concretarse debido a que el alcalde Claudio
Radonich atrasó su llegada en 25 minutos y siete de los ocho concejales
decidieron abandonar la sala.
Según
explicaron los concejales José Aguilante, Verónica Aguilar, Mauricio
Bahamondes, Arturo Díaz, Germán Flores, Vicente Karelovic y Daniella
Panicucci, son reiteradas las impuntualidades. La única que se mantuvo
en la sala fue Alicia Stipicic.
Radonich
se excusó diciendo que “tuve una llamada a las 15.10 horas, de una
situación muy compleja que afectó a una vecina (…) si uno ve la tabla,
los temas se pueden tratar el lunes sin ningún problema. Lo más
importante de la tabla era sostener una reunión con el alcalde Fernando
Paredes (ver recuadro) la que se pudo generar”.
Radonich
descartó que este episodio haya tenido un móvil político para impedir
la liberación de fondos ante la eventual visita del Presidente Sebastián
Piñera a la ciudad: “Lo que me indicaron los concejales, de muy buena
forma, es que quisieron dar una señal”.
La
concejala Verónica Aguilar dijo que “le hemos pedido en reiteradas
oportunidades al alcalde que cumpla con los horarios. Esperar 10 o 15
minutos está bien, pero 25 ya es mucho. Esperamos que se nos trate con
respeto, tanto a nosotros como a los directores. La reunión tiene una
hora estipulada de inicio y otra de término”.
El
concejal Mauricio Bahamondes explicó que “antes de tomar la
determinación de retirarnos de la sala revisamos la tabla para ver que
efectivamente no hubiese ninguna votación que pudiese complicar el funcionamiento del Municipio”.
Por
su parte, el concejal Germán Flores aclaró que “aquí no hay ningún tema
político, no creo que el concejal Karelovic se haya querido prestar
para censurar la venida del Presidente Piñera”.
El
concejal Arturo Díaz indicó que “insistí como petición personal y a
nombre del Concejo Municipal, que nos podamos reunir en cualquier
horario durante el fin de semana para tratar el principal problema, que
es la educación en la comuna”.
Agregó
que “más allá de participar en cenas y la inauguración de unas letras
que se van a poner en la Costanera, el tema que demandan los ciudadanos
es el comunicacional y qué mejor que tener al Presidente de la República
en la ciudad”.
Díaz
aclaró que en tabla “había una modificación presupuestaria de $14
millones para actividades el fin de semana, pero tengo la impresión de
que todas maneras iba a ser rechazada” y añadió, respecto de su postura,
que “tal como voté en contra de la instalación de las letras en la
Costanera, creo que mientras no tengamos certeza de cómo le vamos a
pagar el sueldo a los docentes y los funcionarios de la corporación, es
impresentable tener este tipo de fiestas”.