Hasta el
domicilio de calle Otto Maggens llegó ayer, alrededor de las 13 horas, el
conductor del taxi colectivo, Francisco Santana Rivera, que el sábado en la
noche atropelló al estimado vecino Carlos Arancibia Delgadillo, de 77 años,
conocido cariñosamente como “maestro Arancibia”.
Al parecer la intención
era conversar con el hijo, Juan Carlos Arancibia, quien no se encontraba en
esos momentos en casa, aunque éste dijo que el diálogo lo esperó el sábado,
cuando ocurrió el accidente, así que ahora no queda más que entenderse en
tribunales. “El conductor, cerca de las 13 horas se acerca a mi casa. Va con su
hija. Mi señora sale y le dice: no es el momento y el lugar para hablar, así
que retírese. Yo creo que el hombre tuvo la oportunidad de haberlo hecho, el
día en que nos encontramos en la urgencia del hospital. Tal como se lo dije a
su hija, que su padre se haga un auto examen de conciencia y asuma su realidad,
y que no mienta por tratar de salvarse. Me da la impresión que a mi padre lo
miraron como un indigente, pero se equivocaron”.
Juan Carlos
Arancibia tiene la certeza absoluta de que la amplia cobertura noticiosa que
tuvo el fatal accidente, presionó al colectivero para que fuera a su domicilio.
“Pero ya es demasiado tarde y todo lo que tengamos que hablar de ahora en
adelante será vía judicial”, enfatizó.
De paso, Juan
Carlos Arancibia no pudo dejar de agradecer las múltiples muestras de cariño
que ha recibido desde que se conoció la fatal noticia.
El funeral de
Carlos Arancibia Delgadillo, fallecido a los 77 años, será mañana, después del
oficio religioso en el Santuario María Auxiliadora, el que se iniciará a las
15.30 horas. Posteriormente los restos serán trasladados al Cementerio Parque
Punta Arenas, ubicado en el sector sur de la ciudad.
(Foto y texto : Edmundo Rosinelli)