Una
situación sanitaria, cuando menos compleja, es la que se vive en el
Centro Comunal de Salud Familiar Cecosf “Sandra Vargas”, ubicado en la
esquina norponiente de la intersección del pasaje Juan Ruiz Mancilla con
Avenida Manantiales, al norte de la ciudad.
Y
es que lo que en condiciones naturales debería presentar aseo
impecable, de un tiempo a la fecha se ha convertido en un receptáculo de
aguas servidas y olores nauseabundos que atentan contra la pulcritud
que un recinto sanitario debería ofrecer a sus colaboradores y,
especialmente, a los pacientes que asisten en busca de salud.
Según
conversación sostenida con Nelly Tacul, presidenta del Consejo de
Desarrollo del Cecosf, las condiciones son cada vez peores.
“Los
principales problemas son los olores nauseabundos y las filtraciones de
aguas servidas desde la Avenida Mánantiales”, manifestó la dirigente,
toda vez que explicó que esto solo es una parte de la situación ya que
la eventual principal causa de esta problemática corresponde a la
disposición de aguas servidas sin el correcto sistema de alcantarillado
en la “toma” ubicada detrás del establecimiento de salud.
En
la opinión de Tacul, todo apunta a que las improvisadas condiciones de
las edificaciones ubicadas en los terrenos adyacentes al Cecosf, al
final de la Avenida Manantiales, hacen presumir que una parte de las
aguas negras producidas en la toma derivan en el sistema de
alcantarillado que, al no estar diseñado para tal carga, colapsa
propagando los fétidos olores, haciendo incluso que éstos emergan por
las tazas de los baños del Cecosf.
Ante
la preocupante situación, asegura que como Consejo de Desarrollo, de la
mano con la junta de vecinos del sector, han hecho las denuncias
respectivas tanto al alcalde Claudio Radonich como a Pedro Jofré, jefe
del área de Salud de la Cormupa y, según dice la dirigenta, “no ha
pasado nada”. El argumento es que los habitantes de la “toma” se
encuentran ocupando terrenos que son propiedad privada, lo cual en
cierto modo limita altamente la capacidad de reaccionar ante la
situación.
“Ojalá
nuestras autoridades entiendan que es un problema de salubridad y tomen
las medidas correspondientes. Ellos saben quién es el dueño de ese
terreno”, concluyó la dirigente a la expectativa de que puedan encontrar
una pronta solución a esta situación.