La
Contraloría Regional reafirmó la postura inicial de la Corporación
Municipal de Punta Arenas (Cormupa) en cuanto a la falta de control
interno y otras debilidades financieras detectadas por la actual
administración y denunciadas por el alcalde Claudio Radonich, el año
2017.
En
relación con el examen de cuentas efectuado a los gastos vinculados al
uso de la ley de Subvención Escolar Preferencial (SEP) el año 2017, el
informe señaló que hay un saldo no acreditado que asciende a los 1.124
millones pesos, monto no justificado entre los años 2009 y 2016, cuya
justificación será materia de investigación por las entidades
correspondientes, entre ellas Fiscalía y la Superintendencia de
Educación.
Además,
la Contraloría cuestionó la inexistencia de una unidad de control
interno durante el periodo auditado (2017), de esta forma se constató
una serie de deficiencias que a partir de enero de este año se encuentra
en fase de regularización, al reactivar la mencionada unidad de
fiscalización.
En
cuanto a los cuestionamientos de la Contraloría respecto de los gastos
relacionados con el transporte escolar, que durante años se efectuaron
con cargo a la ley SEP, se indicó que desde el año 2018 la corporación
regularizó esta situación, ajustándose a lo indicado hoy por la entidad
fiscalizadora.
Finalmente, en relación con la deuda previsional, la entidad de control observó el pago de intereses,
reajustes y multas por un monto cercano a los 432 millones de pesos,
situación generada por la negativa inicial del Ministerio de Educación
para cancelar directamente a los docentes, asistentes de educación y
personal de la administración central con los fondos retenidos de la
subvención escolar desde el año 2017.
Al
respecto, el alcalde Claudio Radonich manifestó su satisfacción por los
resultados de este informe, que coinciden con lo señalado en su
momento.
El
edil señaló que “nos encontramos con una situación de falta de
documentos y de poca credibilidad, que lamentablemente significó
trabajar los primeros meses para ver, finalmente, cuál era el estado de
las finanzas de la corporación, recordando que cuando llegamos nos
indicaron que había 5 mil millones de pesos en deuda, en diciembre de
2016 y, en un par de semanas, ya sabíamos que eran cerca de 11 mil
millones de pesos”.
En
tanto, el secretario de la Cormupa, Segundo Álvarez, expresó que a
través de la reactivación de la unidad de control se busca ordenar lo
más posible a la corporación, con datos claros, con una contabilidad
fehaciente, tal como lo sugiere la Contraloría Regional en su informe.
@PabloQuejer