Hoy se cumplen dos años desde que los consejeros regionales fueron elegidos por la ciudadanía para desempeñar sus labores al servicio de la comunidad.
Con altos y bajos, los consejeros, que por primera vez fueron elegidos por clamor popular, comentan como ha sido este proceso, que últimamente ha tenido vaivenes marcados por la molestia ante el gasto de presupuesto regional en servicios e instituciones que a juicio de ellos, debiesen tener financiamiento desde el nivel central. Junto con esto, otro punto de discrepancia entre los aludidos, es el sostenido ataque del centralismo, que pretende mermar su capacidad de dirimir sobre los proyectos que se financian y los dejarían sólo con la facultad de establecer montos para los diferentes sectores y no para las mociones particulares, en las que sólo tendrían una facultad fiscalizadora.
Consultado los protagonistas, quienes ayer se encontraban en terreno, específicamente en Puerto Williams, a excepción de Roberto Sahr, quien se ausentó a la sesión plenaria, debido a temas de salud comentó su período y afirmó que “a dos años de nuestra elección, el balance es de dulce y de agraz. De dulce por la satisfacción de haber sido los primeros consejeros regionales en ser elegidos por la voluntad del pueblo de Magallanes y por tener la posibilidad de influir en el gasto o inversión de nuestros fondos que dependen de la decisión regional, que son muy pocos comparados con el total que es de decisión centralista, de ministerios principalmente. Y de agraz, porque llegamos al cargo pensando en que podríamos haber tenido una influencia mayor en las políticas públicas de la región, y también esa era la impresión que tenía la gente que nos eligió, sin embargo nos encontramos con que nuestra labor es recibir los proyectos que envía el intendente al Core para analizar y decidir si financiar o no, tal como están o con modificaciones”.
Junto con esto el consejero presidente de la Comisión de Infraestructura, Patrimonio y Desarrollo Regional comentó que “lo peor que nos ha sucedido es que el Intendente haya dejado de ser presidente del CORE, porque ya no se le ve ni lo tenemos a mano para que explique o defienda sus proyectos, o por último para presionarlo hacia donde la región quiere ir. Igual la cosa podría ser distinta con mayor unidad y con un presidente de consejo que ordene el equipo y le ponga al intendente los puntos sobre las ies; que éste sepa cuál es el norte, la planificación regional del CORE, para alinearlo con las políticas regionales, que son las nuestras, las de la gente que nos ha elegido”, sentenció Sahr.
Quien también comentó del trabajo desarrollado en estos dos años de servicios fue el consejero regional de la Provincia Antártica, Rodolfo Moncada, para quien este servicio es totalmente nuevo, ya que nunca había trabajado en un servicio público de elección popular. Junto con esto Moncada expresó que “hemos tenido momentos dulces, momentos complejos también dentro del consejo, partimos tal vez muy unidos, muy cercanos entre todos y hoy tal vez esta unida no está como a uno le gustaría, si o si se generan roces, se generan ciertas diferencias propias de trabajar en grupos grandes de personas, donde hay múltiples intereses. Aquí hay gente que tiene intereses políticos, intereses de figurar de cierta manera, entonces eso genera roces con tus pares”. Además agregó que “en resumidas cuentas, para mí han sido un par de años excelentes, se han pasado súper rápido, porque estoy haciendo lo que me gusta. Estoy trabajando por la gente, la gente está contenta con el trabajo que hemos desarrollado hasta ahora así que a seguir en esto”.
Por último, ante la perdida de atribuciones del CORE Moncada dijo que “nosotros hemos sido bastante críticos, porque en un minuto cuando se aprueba la elección del Consejo Regional, se manifiesta como que es el gran hito de descentralización, pero la verdad que las atribuciones son hasta menos de las que tenían antes los consejeros. Entonces, representamos la voluntad popular, somos voceros validados por la ciudadanía pero no tenemos las atribuciones que nos gustarían, más poder de fiscalización, poder incidir un poco más en los proyectos y eso no lo tenemos y la nueva ley que se está tramitando en el Congreso nos quita más atribuciones”.