Las cosas cambiaron mucho en tres meses. A inicios de marzo, tras regresar de sus vacaciones, el alcalde Emilio Boccazzi salía a contestar declaraciones del entonces secretario general de la Corporación Municipal de Punta Arenas, Hermes Hein: el funcionario -quien fue removido de sus funciones a mediados de abril- había dicho a Diario El Pingüino que, tras el paro de cinco semanas realizado por los profesores a fines del año pasado, “todos los paros tendrán que ser con descuento de sueldo”.
Sus palabras venían de un argumento legal: el Ministerio de Educación (Mineduc) paga una subvención por alumno presente en clases; no prestándose ese servicio, pagar los sueldos completos podría ser considerado una ilegalidad.
“Este alcalde jamás ha descontado el sueldo de los profesores”, manifestó, entonces Boccazzi.
Meses después, el escenario se tornó distinto. Tras la salida de Hein y la ratificación de Cristina Susi como secretaria general de la institución, Boccazzi tuvo que volver a hablar de los descuentos a docentes, administrativos y asistentes de la educación por días de paro.
Ello, pues esta semana, los directores de los colegios públicos de la comuna recibieron un oficio firmado por Susi en el que se les comunica que no se pagarán los días en que se hayan ausentado los trabajadores por las movilizaciones: se trata de tres días de paro docente y uno de los asistentes de la educación.
La decisión, explicó Susi a Diario El Pingüino, “es desde ahora en adelante. Nosotros siempre hemos podido pagar las imposiciones con cierto desahogo, pero hemos llegado a un punto en que estamos al ras. No queremos caer en falta, como otras corporaciones municipales. Hay otras corporaciones que no han pagado imposiciones porque no les da, no han podido”.
Lo que tiene a la Cormupa al ras es, según la propia secretaria general, la fuerte demanda de recursos por acciones judiciales perdidas.
De hecho, al mismo tiempo que la Cormupa oficializaba los descuentos, el Tribunal de Cobranzas Laboral de Punta Arenas resolvía un recálculo de los dineros que la institución tendrá que pagar a 400 profesores que vencieron a la institución en el juicio por el Bono de Subvención Adicional Especial (SAE): si en enero se había ordenado pagar cerca de $ 270 millones, la corte estimó que debían ser $ 800 millones.
A ello, se le suma el juicio laboral perdido por la demanda del ex director de la Escuela Hernando de Magallanes, Arturo Mansilla, a quien la justicia ordenó pagar poco más de $ 160 millones. Dicho fallo ya fue ratificado por la Corte Suprema.
En primera instancia, la Cormupa tamibén ha perdido los juicios generados por las demandas de la ex jefa de Control Eliana Astorga y la ex administradora de la piscina fiscal, Katherine Barrientos.
Adicionalmente, enfrenta la demanda del propio Hein, quien presentó una acción judicial por más d e$ 260 millones, argumentando que no se respetó una negociación de su salida.
Todo ello, ocurre en un año en que los ingresos de la corporación no están asegurados: el Presupuesto Anual de la Educación Municipal (Padem) exigía un aporte comunal de $ 1.800 millones; mientras el presupuesto comunal, sólo consideraba $ 154 millones, las modificaciones presupestarias han permitido entregar poco más de $ 500 millones. El resto de los recursos, dependerá de la holgura que el municipio pueda encontrar para reacomodar su billetera.
En tanto, los aportes del Mineduc llegan con goteo: de los más de $ 1.700 millones comprometidos por el Fondo de Apoyo a la Educación Pública (FAEP) para Punta Arenas, esta semana llegó el primer 25%. Los dineros llegaron con cinco meses de retraso.
Mientras en la dirigencia de los profesores no han manifestado molestia por los descuentos anunciados, los asistentes de la educación ya encendieron las alarmas. Esta semana, en reunión con Susi, evaluarán la respuesta del municipio.