Lo grave del robo de dos computadoras de las oficinas de la Corporación Municipal de Punta Arenas (Cormupa) no es la información que se puede haber perdido, sino la intención de quien perpetró la acción. Así, al menos, lo ve el secretario general de la institución, Hermes Hein, quien ayer contó que entre los aparatos desaparecidos estaba uno que perteneció a él, pero que ya estaba sin uso.
“El 15 de julio se descubrió que faltaban dos computadores”, dijo el funcionario. “Uno era el que yo tenía y que se le había quemado la pantalla; estábamos traspasando la información de ese a otro soporte. Lo tenía la unidad de informática. Ya habíamos hecho gran parte del traspaso y hubo poca pérdida de información: correos y antecedentes, pero se rescató gran parte de información”.
La otra máquina, dijo Hein, “es un computador de la antigua Unidad de Administración y Finanzas. Hicimos la denuncia a la PDI y quedamos preocupados, porque la intención no era tan clara. Era un computador prácticamente inutilizado”.