Por decisión de la Corte
de Apelaciones de Punta Arenas, el teniente del Ejército Jurgen Lamig
Prieto continuará bajo arresto domiciliario nocturno. El tribunal de
alzada rechazó el recurso de nulidad interpuesto por la defensa, que
intentó modificar la medida cautelar bajo el argumento de que actuó en
legítima defensa.
Desde
el 29 de mayo el militar no puede abandonar su domicilio entre las 10
de la noche y las seis de la madrugada. La medida fue impuesta por el
juez Franco Reyes, quien consideró los antecedentes de la investigación
que expuso la Fiscalía.
Tres
días antes de su formalización por lesiones graves el teniente disparó
siete balazos con su arma de servicio contra un joven que evadió la
fiscalización durante el toque de queda. La última bala le reventó el
sacro –último hueso de la columna vertebral– y el conductor fue
intervenido quirúrgicamente durante más de seis horas.
En
la formalización, la abogada defensora Verónica Reyes argumentó que el
militar actuó en legítima defensa, pues el automóvil de la víctima
habría arremetido en contra suyo. Sin embargo, el juez Reyes desestimó
esa versión y obligó a que el imputado cumpliese con arresto
domiciliario nocturno y arraigo regional.
La
defensora Reyes llevó el caso hasta la Corte. La sala compuesta por la
ministra María Isabel San Martín, el fiscal judicial Pablo Miño y la
abogada integrante Carmen González analizó la medida cautelar
interpuesta.
Finalmente,
el tribunal de alzada decidió confirmar el arresto parcial y el arraigo
regional. El fallo establece que son medidas proporcionales,
“considerando la naturaleza del delito y la sanción legal probable que
se atribuye al imputado”.