Quedan
sólo tres semanas para que se realice el Plebiscito de Salida, un
proceso transcendental para el país y porqué no decirlo, el más
importante de las últimas décadas.
En
el programa radial de Pingüino Multimedia, “Las Cosas por su Nombre”,
participó la ex militante de la Democracia Cristiana Mariana Aylwin.
Durante
el gobierno del Presidente Ricardo Lagos, Mariana Aylwin alcanzó un
nivel de popularidad importante como ministra de Educación, además de
ser hija de Patricio Aylwin, el primer Presidente desde la vuelta a la
democracia.
Actualmente
la ex DC es parte del Comité estratégico de Amarillos por Chile, un
grupo de la sociedad civil que en febrero planteó las primeras
inquietudes sobre el proceso constituyente.
– ¿El proyecto de nueva Constitución según usted no nos representa a todos los chilenos?
“Yo
creo que no cabe duda, es un proyecto como dijo el Presidente Lagos y
como también lo dijo en algún momento el Presidente Boric que no quería
un proyecto partisano y sino un proyecto transversal, que sea realmente
un paraguas que uniera realmente a la mayoría de los chilenos, pero creo
que en la Convención hubo una mayoría circunstancial, democrática
elegida y yo en eso no le quito ninguna legitimidad, pero que no actuó
para construir ese paragua, sino más bien que actuó para imponer sus
ideas y lograron hacerlo. En definitiva hubo casi una cancelación de una
parte de personas de la sociedad que representan gente. Creo que una
Constitución es aquello que tiene que unir, tiene que tener la
legitimidad de la gran mayoría, después viene la competencia política en
lo cual los programas pueden ser distintos, pero lo que tiene que
garantizar la Constitución es que esa competencia política se de en
igualdad de condiciones para todos”.
– ¿Por qué usted se fue de la DC partido del cual perteneció su padre el Presidente Patricio Aylwin?
“Mi
padre fue siete u ocho veces presidente de la Democracia Cristiana,
pero yo el año 2018, después de la campaña de Carolina Goic, el partido
decidió apoyar a Alejandro Guillier y yo no estuve dispuesta a votar
igual que el partido y en ese contexto me fui y nos fuimos muchos, y nos
fuimos también por una seguidillas de distanciamiento en definitiva de
sentir que la DC estaba a la cola de sectores de izquierda, ese era un
gobierno de la Nueva Mayoría que incluía a los comunistas, ya habíamos
tenido esa situación en el gobierno de Michelle Bachelet y teníamos
diferencias, por lo tanto tuvimos la honestidad de salir del partido y
nos presentaron múltiples denuncias en el Tribunal Supremo del partido
para echarnos , entonces, al final un grupo de gente dijimos tratemos de
influir desde otro lugar y es eso lo que hemos hecho”.
-¿Cuándo Carolina Goic fue candidata a Presidenta, hubo muchos DC que le dieron vuelta la espalda?
“Por
supuesto, de partida Yasna Provoste, tenía letreros de (Alejandro)
Guillier y de candidatos socialistas en la zona donde ella estaba y yo
creo que ahí hubieron problemas serios, y creo que la división del
partido lleva ya muchísimo tiempo y esta ya es la gota que rebalsó el
vaso, pero siempre siento que de alguna manera, estas decisiones como
por ejemplo haber decidido que la DC votaba Apruebo se
elige efectivamente en una Junta Nacional, pero no preguntándoles a
todos los democratacristianos, y creo que esa junta es solo un sentir de
unos DC y la Democracia Cristiana ha ido perdiendo votación y creo que
tiene que ver con esta decisión. Yo ya en tres oportunidades anulé mi voto, anulé mi voto con Sebastián Piñera, anulé mi voto con Guillier y anulé mi voto con Boric, ahí hay un mundo que no está representado”.
– ¿No cree que ocurrió un cambio generacional que nunca se entregó de buena forma?
“Yo
creo que también había algo que era distinto y que no existía la
descalificación personal, si mi padre tenía diferencias con Gabriel
Valdés eran diferencias políticas que se tomaban finalmente acuerdos
sobre esas diferencias, incluso yo recuerdo que antes que mi padre fuese
presidente del partido el año 87 fue vicepresidente en un acuerdo
político con Gabriel Valdés, entonces yo creo que hay una
responsabilidad de nuestra generación, porque esta cosa de que no nos
abrieron espacio más bien son las generaciones quienes tienen que
abrirse espacios, de hecho esta generación que está gobernando, que
manera de abrirse bien el espacio, porque en 10 años pasaron de ser
dirigentes estudiantiles a la Presidencia de la República, entonces
ellos sí se abrieron espacio y aprovecharon la coyuntura política”.
–
¿Usted no tiene la intención de volver a la política activa y en un
partido político que pudiese ser distinto o en un conglomerado que hoy
no existe y que podría crearse?
“Yo
creo que es importante que se cree un conglomerado que agrupe desde el
mundo de la centro izquierda a un mundo de la centro derecha más
liberal”.
– ¿Cómo lo que está pasando con el Rechazo?
“Lo
que está pasando con el Rechazo, porque aquí hay dos rechazos, hay un
Rechazo que es minoritario y que estuvo por el Rechazo siempre y hay
otro Rechazo, que hoy es mayoritario y que no estaba por el Rechazo y
que se fue convenciendo con el tiempo que había que rechazar y hay un
mundo heterogéneo y que tiene convicciones comunes, sobre la democracia,
sobre la unidad del país, sobre la importancia
del crecimiento y desarrollo sustentable y yo creo que sobre todo un
equilibrio que termine con la polarización y que termine con las
diferencias tan tajante entre los buenos y los malos”.
–
Esta congruencia que se está produciendo por el Rechazo a mí me da la
sensación de la antigua Concertación, esa concertación que se une el año
87…
“Y
el Partido Comunista siempre se marginó porque tenía una actitud muy
polarizada, hoy día dicen que votaron que No y efectivamente fue así,
pero ellos hicieron todo lo posible para que el camino del No, no
resultara”.
– El Partido Comunista quizás pasó lo mismo que paso con Piñera, que quería derrocar al mandato dictatorial de Pinochet pero de otra forma…
“Exactamente, bueno de hecho intentaron hasta un asesinato al general Pinochet, el Frente Patriótico”.
– Ahora también pasa algo parecido, cuando el acuerdo de noviembre de 2019 no lo firmó el Partido Comunista…
“No
lo firmó el Partido Comunista y el mismo día 18 de octubre cuando
empezó el estallido social, el presidente del PC llamó a que Piñera
tuviera que renunciar, después le hicieron una acusación Constitucional y
Piñera se salvó por siete votos de la Democracia Cristiana y así fue y
no toda la DC y la Democracia Cristiana mayoritariamente votó por una
acusación constitucional contra el Presidente. Yo veo algo parecido que
se puede gestar (un conglomerado amplio) algo adelante que sea nuevo, y
que sea mucho más transversal y para eso hay que generar confianzas y
yo creo que ha sido interesante el tema de trabajar juntos en una
campaña, porque eso final tiene que conversar, hay que ponerse de
acuerdo, hay que ver cómo hacer la franja, cual es el espíritu que vamos
a impulsar, en fin”.
–
¿Usted cree que esa Junta Nacional que decidió ir por el Apruebo,
representa efectivamente el pensar la masividad de la Democracia
Cristiana?
“Yo
creo que no la representa, aunque sí creo que hay sectores de la
Democracia Cristiana, que han estado muy vinculados a trabajar en el
Estado todos estos años y esas personas tienen más apego tanto
ideológico porque están ahí, como también por necesidad, respecto de
votar por el Apruebo, porque el Apruebo significa que gente que está en
cargos de gobierno o que son funcionarios públicos y que están de alguna
manera defendiendo su trabajo, hay de ambas cosas, pero la mayoría de
los demócratacristianos están por el Rechazo”.
–
¿Por qué cree usted que la nueva generación del Frente Amplio y también
del PC, culpan fuertemente a los gobiernos de la Concertación?
“Yo
creo que ahí hay dos factores, uno tiene que ver con que uno conquista
el poder y uno no conquista el poder si es generación nueva alabando lo
que viene de antes, sino más bien criticando, entonces, ese
cuestionamiento tiene mucho que ver con lo que hoy se han tenido que dar
vuelta la chaqueta en veinte mil cosas, pero todo lo que criticaron fue
muy duro y fue recogiendo todos los malestares de la gente y habían
muchos malestares. Lo segundo me parece que tiene que ver con que es
una generación muy idealista, que no tienen los pies en la tierra y que
no conocen realmente la realidad y que tienen un discurso que es muy
atractivo”.
–
¿Qué opinión le merece a usted la carta del Presidente Lagos que
indicaba las dificultades que tenía este proceso constituyente?
“Yo
creo que fue una carta muy importante y ahí ejerció un liderazgo por
encima del resto y sin matricularse sin ninguna posición, pero después
creo yo que debió tener demasiadas presiones, e incluso desde su hijo,
pero me quedo con la advertencia que el hizo respecto al proyecto
constitucional y esa advertencia me parece que es transversal, es una
advertencia que está por sobre el Apruebo y el Rechazo y significó
cosas, porque después de eso empezó esta idea de rechazar para hacer
una nueva Constitución o aprobar para reformar. Ahora yo no creo en el
aprobar para reformar por motivos institucionales y por motivos
políticos”.
– ¿Qué opinión le merece la decisión del Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle?
“Fue muy
valiente y encuentro que él está en un rol distinto al de Ricardo
Lagos, porque además es militante de la DC y el partido estaba tomando
una decisión distinta a la que él pensaba y el representa a ese sector
enorme de la DC que creen que esta es una mala Constitución y por lo
tanto que hay que buscar un consenso para generar una que nos una y no
una que nos divida, porque si estamos cambiando la Constitución es
porque esta que está vigente que la del 2005, es una Constitución que
nos deslegitimo y que ya nos une y de pasar de una que nos una a otra
que no nos une, sería una perdida enorme para el país”.
– ¿Usted ingreso a Amarillos por Chile porque tiene ese pensamiento final que Chile se puede reconstruir en un conglomerado más transversal?
“De
todas maneras, yo creo que Chile necesita terminar esa polarización y
Amarillos por Chile ha sido cuidadoso, porque fue de apoco, fue haciendo
advertencias y todas eran en buenas formas, hasta que tomó la decisión
de decir que esta Constitución no puede ser porque divide a los
chilenos, porque fragiliza la democracia, porque no va a permitir un
desarrollo, ni financiar todos los derechos sociales que nos encantaría
que financiara, en fin. Entonces, también el tono de Amarillos es un
tono ciudadano, tolerante, esperanzador y es un tono de decir que Chile
no se termina el 4 de septiembre y pase lo que pase acá tenemos que
buscar la unidad de los chilenos y nosotros pensamos que es más fácil
buscar esa unidad de los chilenos ganando el Rechazo”.