Numerosas
críticas recibió ayer el seremi de Gobierno de Magallanes, Arturo Díaz,
luego de que en el Programa “Sintonía Ciudadana” de Pingüino
Multimedia, hiciera un llamado a la población a pedir un crédito -en
tiempos de crisis económica y una alta inflación- para reconvertir los
automóviles de combustible a GNC.
Díaz
señaló que “como gobierno estamos haciendo algunas gestiones que
podrían ser muy buenas noticias al respecto para flexibilizar los pagos,
los intereses. Yo conversaba con una persona y me decía que una persona
que gasta 30 mil pesos en bencinas al mes por poner un ejemplo y esto
involucra unos cuatro viajes diarios y se paga sólo, imagínate que tú
saques un crédito a 20 meses, 50 mil pesos mensuales para que nos dé un
millón y vas a seguir gastando tus 70, 80 mil pesos para pagar este
crédito y colocar gas y te va a quedar un poco más para cargar gas”.
Las palabras causaron molestia en la comunidad tanto en redes sociales (ver recuadro de Twitter a la izquierda), como de diversos personeros magallánicos.
La
presidenta regional de Evópoli, Daniela Arecheta, expresó que “la
recomendación o propuesta del seremi demuestra una total desconexión de
la realidad y poco conocimiento de los requisitos crediticios. Con una
inflación sobre los dos puntos, una disminución del sueldo real, un
precio del dólar cercano a los $1.000 y un aumento de los combustibles
de $20 por semana, suena algo ilógico una recomendación así de una
autoridad de gobierno. La ciudadanía está solicitando soluciones o
propuestas provenientes del Ejecutivo que sean con empatía y reales, no
se les pueden responder a los problemas de los vecinos, qué pidan un
crédito”.
Por su parte, el geólogo y exgerente de Geopark Salvador Harambour, también fue crítico de las palabras de
Díaz: “No es tan simple, si bien en principio cualquier vehículo a
gasolina puede ser convertido a GNC, hay disposiciones legales que
restringen su uso en función de la antigüedad del vehículo. La
instalación en sí misma requiere de bastante espacio para poner los
estanques de gas, lo que no lo hace práctico para muchos vehículos de
uso privado. Además de requerir revisión técnica más frecuente. El
sistema funciona bien si está bien instalado y es en teoría menos
contaminante”.
Para
Harambour dicha propuesta le llama la atención: “Desde el punto de
vista económico, desconozco los detalles, pero llama la atención que el
gobierno abogue por pasar a GNC por cuanto ello implica menor
recaudación de IVA e impuesto específico. Si promueve menos recaudación
entonces sería mejor bajar los impuestos mencionados y ahí sí que
ayudaría al consumidor. Por otra parte, el metano del GNC tiene muy
probablemente un precio bajo gracias al aporte compensatorio (subsidio
al gas), por lo que su promoción por parte del gobierno genera también
un perjuicio fiscal, lo que hace contradictorio o populista la promoción
del GNC por parte de la autoridad”.
En
tanto, el excandidato Joaquín Vásquez expresó que “la propuesta es
pésima. Pasarse a gas natural tiene varias complejidades, si bien a la
larga es más barato andar a gas natural, el costo de la inversión es
alto y para usuarios de autos pequeños, significa casi invertir el mismo
valor que el vehículo o la mitad del valor del vehículo. Además se
pierden garantías muchas veces de los vehículos que están dentro del
periodo de garantía y en el fondo es una inversión de muy a largo plazo y
en general se paga sólo cuando son empresas o personas que tienen que
viajar distancias muy largas”.
Finalmente,
Vásquez dijo que “llamar a la gente a endeudarse en una situación donde
las tasas de interés están en record históricos y cada vez es más caro
para las personas y para paliar el tema del alto costo del combustible y
la verdad que encuentro que es una muy mala recomendación desde el
punto de vista financiero y desde el punto de vista técnico. Yo creo que
hay que optar por soluciones más prácticas y más fáciles que son las
que usan personas en todo el país y promocionarlas un poco más, como
compartir el auto con vecinos que hacen el mismo trayecto o que van a
sectores similares y al compartir los gastos bajará más el costo de
traslado y si uno puede compartir los gastos es bueno y lo otro es
potenciar la locomoción colectiva y que es la más económica para
trasladarse”.