El
domingo 16 comenzaron a trabajar la mayoría de los comerciantes que le
dieron vida a la gran kermes del Parque María Behety, en Punta Arenas,
aunque tenían permiso para funcionar desde el viernes 14, pero las
inclemencias del clima retrasaron la apertura del recinto.
El
fantasma del año pasado, en que hubo voladura de techos y dos días de
lluvia intensos que les aguaron la fiesta a los comerciantes
obligándolos incluso a permanecer cerrados y a incurrir en mayores
gastos para asegurar sus puestos, poco a poco se fue disipando. El poco
viento y los rayos de sol ayudaron a que turistas y vecinos de la ciudad
se volcaran de lleno al parque a jugar y comer las cosas típicas de
Fiestas Patrias.
A fin de cuentas
“Sacamos
cuentas alegres”, señaló José Pérez, vendedor de choripanes y
anticuchos, quien aprovechó el día soleado para vender todo lo que le
quedaba.
“Súper
buenos los días. En comparación con otros años, ha estado muy bonito el
clima y vendimos todo lo que teníamos”, detalló el hombre.
Por
su parte, Stephani Llancapani, que por primera vez apostó por instalar
un puesto en la kermese del parque, dijo que sin lugar a dudas “el 19 de
septiembre fue el mejor día, ahí la gente se motivó y vino a pasarlo
bien en familia. Ya llevamos una semana acá y finalizamos hoy a las 20
horas. Yo creo que el próximo año me voy a inscribir de nuevo”, confesó
sin titubear.
Para
los vecinos que paseaban por el parque con mascotas, nietos, hijos,
hijas, abuelos, etcétera, también fue grato haber podido disfrutar de
una caminata por la naturaleza y jugar a la ruleta o probar la puntería o
si les daba hambre, comerse un rico choripán o un anticucho.
Rosa Gómez es un ejemplo de
ello, “está barato y bonito. A mí me gusta venir a comer el choripán de
acá, así que aunque sea un día, yo siempre vengo”, contó mientras
saboreaba un choripán con pebre.
Teresa
Velásquez, en tanto, atendía su puesto de juegos, donde tenía una gran
ruleta, con lo más variado en juguetes, cartas, muñecas y todo lo que le
gusta a los niños, que por sólo $500 podían llevarse lo que apuntaba la
flecha.
“Desde
el domingo que estamos instalados trabajando. El clima nos ha
acompañado harto. Los niños lo han disfrutado mucho, porque han jugado y
se llevan lindas sorpresas. Ha estado todo bien”, dijo Velásquez.
Norma
Fournet, que vendía anticuchos especiales, porque “engordan la pierna y
ponen los ojos azules”, según comentó, también sacó cuentas alegres
y agradeció los lindos días, “estuvo buenísimo, ayer hubo más gente,
pero de todas maneras hoy se vende todo lo que queda. Todos los colegas
estamos rematando, yo tengo los anticuchos a luca”.
En su última jornada, el Parque María Behety contó con la música de Pame Rousse, animación, juegos y música envasada.
@ElizabethMurga