Magaly
Rojas se vio afectada junto a su familia por un incendio que destruyó
su vivienda en el pasaje Seno Almirantazgo, en la Villa Alfredo Lorca,
donde además su hijo, de 33 años, sufrió graves quemaduras que lo tienen
en riesgo vital al interior del Hospital Clínico de Magallanes. Ayer
conversó con Pingüino Multimedia, donde agradeció a todas las personas
que la han ayudado, desde los feriantes.
“Mi
hijo está con riesgo vital y está en coma en el Hospital Clínico de
Magallanes; está siendo bien atendido pero su pronóstico no es tan
favorable, pero uno siempre tiene la fe. Mientras, hemos recibido ayuda
de nuestros vecinos, que nos han ayudado, de las personas de la feria,
del sector 3, la señora Patricia Alvarado, preocupada con nuestros
compañeros feriantes, y todos los feriantes se han puesto. La gente
magallánica es solidaria, y a través del Pingüino han venido personas a
ofrecernos su ayuda, en medicamentos, ropa, entre todo, muy agradecida
de todos. El mismo día de los hechos los angelitos magallánicos, que son
de la patrulla Corazón Magallánico, llegaron acá a socorrerme; el
incendio aún no lo apagaban los bomberos y ellos estaban ya, viendo qué
se necesitaba, hicieron uso de todo lo que pueden hacer, con lo que se
requería, vestuario para mi nieta, mis vecinos corrieron con frazadas
para abrigarla. En toda esta pesadilla, estas tragedia,
las personas se han portado un siete con nosotros, y quiero
agradecerles, por eso quiero dar esta entrevista, que soy una mujer
agradecida, no me esperé tanto cariño de la gente”, señaló la mujer.
Agregó
que “han venido asistentes sociales, del municipio y por cuenta de
ellos propios, sin que sean del municipio, han traído cosas. El señor
alcalde vino y él determinó la ayuda para construir; es un poco lento,
porque tiene que pasar por protocolos para que llegue, pero se sabe que
eso va a llegar, no va a ser altiro, se demorará, pero van a dar la
ayuda para construir de nuevo la pieza de la niña. La gente del
Politécnico, del Insuco, no tengo nada que decir”.
Recordando
cómo ocurrieron los hechos, señaló que estaban pegando el piso de la
vivienda cuando se registró la emergencia, producto de la inflamación de
los gases que emitió el pegamento.
“Yo
estaba pintando la pieza de mi nieta como princesa, se la empezamos a
pintar en la mañana, le dije a mi hijo que me ayudara, y él me dijo que
casi no tiene tiempo, como era viernes santo, es difícil pillarlo, como
trabaja es complicado cuando uno tiene que hacer algo, pero entonces me
dijo que me ayudaría, yo tenía el calentador en piloto, porque soy
friolenta. Al comenzar a pegar el piso, y él me dijo que él lo haría,
cuando puse el neoprén, como la pieza no tenía ventilación, se convirtió
con una hoguera, se perdió todo. Pensando en tener un dormitorio bonito
a la niña, se perdió todo, es complicado a veces que tenga otra pieza.
No había ventana, mi hijo quedó encerrado. Mi hijo cuando salió por la
puerta del comedor se le caía la piel, entonces fue terrible, yo me
siento superculpable, y pienso que si mi hijo se muere es porque yo lo
llevé a la muerte. Él llegó en coma al Hospital, se está viendo la
posibilidad de que lo trasladen, pero los médicos dijeron que lo han
desechado porque está muy complicado, está con respirador artificial, y
no es conveniente porque es un riesgo muy alto”, indicó.
La
condición actual de su hijo es lo que más le preocupa, pero señaló que
el esfuerzo médico que se realiza en el HCM es de primer nivel.
“Mi
hijo está quemado entero, está irreconocible, no sé qué va a pasar con
esto, no sé cómo va a quedar. Los médicos piensan que en un futuro
próximo va a ser un discapacitado; yo sueño con que mi hijo se recupere,
y el médico es el que tiene la palabra. Yo no quiero intervenir, que la
medicina tiene conocimiento, entonces si yo digo que lo lleven puede
pasarle algo”, concluyó.
Para finalizar pidió a la comunidad
que puedan orar por la recuperación de su hijo, y así pueda salir
adelante del grave cuadro que presente a raíz de la emergencia.