“Toda
ayuda sirve, material para construir, todo nos sirve, acá vivimos mi
marido mi hijo y yo. Los vecinos nos ayudan mucho, hay vecinos
trabajando, todos los vecinos llegaron ese día”.
Con
estas palabras, Soledad García partió conversando con Pingüino
Multimedia durante la mañana de ayer, luego de que la madrugada del
lunes un incendio destruyera su vivienda situada en la Prolongación
General del Canto, en el sector parcelas.
Aún
impactada, pero más tranquila, Soledad se dio el tiempo para conversar
con un equipo de nuestro medio durante el retiro de escombros, que
realizaron con vecinos, amigos y familiares, quienes estuvieron durante
todo el martes en estas labores para despejar lo que dejó el siniestro.
En
medio de la entrevista, Soledad recordó cómo vivieron los primeros
minutos de la emergencia, explicando que se encontraba durmiendo cuando
sintieron un ruido y su hijo les avisó del siniestro, recordando cómo
debieron escapar por la ventana de la pieza de su primogénito.
“Mi
marido sintió un ruido, yo estaba durmiendo, mi hijo estaba despierto,
nos avisó y rompimos un vidrio de la pieza de mi hijo para poder salir
por atrás porque las llamas estaban por todos lados, no teníamos otra
salida, solo la ventana era nuestra escapatoria”, señaló la mujer.
Con
respecto del llamado de emergencia, dijo que en un inicio se había
puesto nerviosa y gritaba pidiendo ayuda, manifestando que una vecina
fue quien llamó a Bomberos.
“Empecé
a gritar ¡ayuda ayuda!, pero después llamé a Bomberos y mi vecina ya
había llamado. Esto es material ligero, seco, cuando alcanzamos a correr
hacia arriba y de allá se veía todo quemándose. Llevamos diez años
viviendo acá, estamos juntos hace quince años y tendremos que poder
levantarnos de nuevo”.
Tuvo
palabras de agradecimiento para quienes los han ayudado, los apoderados
y comunidad educativa del colegio de su hijo, y también a las hijas de
su marido quienes son voluntarias de la Quinta Compañía de Bomberos, y
que han podido recibir ayuda de esos sectores.
“Los
amigos, los vecinos, los compañeros, las apoderadas del curso de mi
hijo, que vinieron ayer (lunes), ha sido un montón de gente y nos
rodeamos de mucha gente buena. Mi marido tiene dos hijas que son
bomberas y eso ha sido de tremenda ayuda. Nosotros hemos recibido de
todas partes”, indicó.
Una ayuda municipal dijo
que recibirían, partiendo por la entrega de bateas y retiro de
escombros que se concretó ayer estando a la espera de ser contactada por
una asistente social por parte de la Municipalidad de Punta Arenas.
“Tengo
que llevar los papeles, me llamaron por la batea primero y luego vienen
los materiales de construcción. Vino un caballero, me tomó los datos y
se tiene comunicar conmigo la persona de la municipalidad, he contestado
y a veces no escucho quién es, pero estamos pidiendo esa ayuda”.
Quince años de relación lleva junto a su marido Hugo Alvarado Gómez, y desde hace diez años habitaban en el sector.
“Estábamos
comprando material para terminar de arreglar nuestra casa, es
lamentable, pero bueno, hay que salir adelante. Necesitamos materiales
de construcción, es lo más importante, recibimos ayuda del curso de mi
hijo, con ropa y útiles de aseo, pero lo más importante ahora es poder
volverá construir para poder volver a vivir acá. La municipalidad viene a
dejar la batea y luego vienen a retirar, de ahí otro vecino nos ofreció
el traslado de escombros”, concluyó.