De manera unánime, el Concejo Municipal de Punta Arenas decidió ayer otorgar un plazo hasta el 30 de septiembre para que los artesanos y vendedores ambulantes que hoy ocupan la Plaza Benjamín Muñoz Gamero, en el centro de Punta Arenas, se retiren del lugar y se lleven los puestos al actual centro artesanal, ubicado en la calle 21 de mayo.
La polémica había surgido luego de que, invertidos los más de $ 300 millones necesarios para la construcción del Centro Artesanal, los comerciantes se negaran a salir de la Plaza de Armas, pasando a llevar el reglamento creado para el lugar. La norma incluye exigencias como que no se comercialicen productos de reventa.
“Yo estoy de acuerdo con una plaza con artesanos”, dijo ayer el edil David Romo, quien agregó que “sin embargo, aquí hubo acuerdos y un reglamento que no se respetaron. Es necesario que esos acuerdos se hagan respetar”.
“La idea es que se ocupe la plaza y que se ocupe el centro artesanal, que hoy está absolutamente subutilizado”, dijo ayer el concejal José Aguilante, quien continuamente instaló el debate por el problema de los artesanos en la mesa del Concejo. “Hay algunos vendedores que están ocupando el centro artesanal prácticamente como bodega y otros que están operando sin tener los permisos necesarios para esto”.
En el concejo, el alcalde Emilio Boccazzi se comprometió a notificar a las personas que se mantienen en la plaza.