De acuerdo con el informe anual publicado por el Servicio Nacional
de Menores, Sename, el año pasado, 42 familias de la región concurrieron a la
institución para iniciar procesos tanto de regularización como de adopción.
Actualmente en la zona austral,
no existen niños a la espera de ser adoptados.
En Chile, durante 2014, el
Servicio Nacional de Menores, Sename, concretó 590 enlaces o adopciones en todo
el país, de acuerdo al balance publicado por el servicio en su anuario de
trabajo.
Entre los hechos que destacan en
el informe, se puede consignar que la mayoría de los interesados han optado por
ser padres de niños o niñas mayores de cuatro años, cuando la edad promedio de
los menores adoptados era inferior. El año pasado, fueron 73 niños mayores de
cuatro años entregados en adopción, mientras que en 2013 habían sido 69.
Menos adopciones
Según explicó la directora
nacional del Sename, Marcela Labraña el “86% de los niños y niñas que esperan
una familia tienen cuatro años o más. En 2014, el 25% de las adopciones
nacionales fueron de niños de esa edad, lo que es una buena noticia, porque esta
cifra ha ido aumentando gradualmente. Eso indica que ya no sólo esperan adoptar
a un recién nacido”.
En Magallanes, el año pasado, se
realizaron 7 enlaces adoptivos, mientras que en 2013 la cifra alcanzó a 15
enlaces. De acuerdo a lo explicado por la directora regional (s), y
coordinadora de la Unidad de Adopción del Sename, María Teresa Rodríguez, “la
disminución obedece al menor número de sentencias de susceptibilidad de
adopción decretadas durante el año pasado”.
En la región, quienes inician los trámites de
adopción, corresponden principalmente a matrimonios con algún diagnóstico de
infertilidad.
Sobre cuántos de los trámites que
se inician efectivamente terminan en adopción, Rodríguez comentó que “durante
2014, 42 familias concurrieron al Sename
para iniciar procesos tanto de regularización de adopción, como de
adopción propiamente tal. No necesariamente las familias que postulan durante
un determinado año adoptan durante ese mismo período, pues como se puede
apreciar en el informe, el número de enlaces es menor al de personas
interesadas en adoptar”, dijo la funcionaria y agregó que “la regularización de
adopción implica un proceso técnico y jurídico donde uno de los solicitantes de
la adopción es ascendiente consanguíneo del niño o niña que desean adoptar, ej.
padre o madre”.
De igual forma, la profesional
explicó que “los factores que influyen al momento de declarar a las personas
y/o matrimonios como idóneas para adoptar, están determinados a partir de sus
condiciones personales física, sicológicas, sociales y morales que les permite
incorporarse a un registro de solicitantes a nivel nacional, y su consecuencia
directa es que a partir de su declaración de idoneidad pueden convertirse en
padres adoptivos”.