Hoy la Nueva Mayoría se aprecia dividida en Magallanes, luego de dar por finalizado el pacto electoral para las próximas elecciones municipales en donde, finalmente, decidieron que llevarán dos candidatos en Punta Arenas, y en donde un sector de la Nueva Mayoría ha insistido que sólo llevan a uno, a pesar de que los mismos timoneles nacionales han anunciado en medios de prensa nacionales que en Punta Arenas presentan dos candidatos.
Frente a la polémica que ha instaurado la Nueva Mayoría, varios actores políticos de la región han comentado lo sucedido. Es así como el diputado independiente, Gabriel Boric, señaló que “creo que el espectáculo que ha dado la Nueva Mayoría en Magallanes no sólo demuestra su falta de proyecto conjunto y es bien insostenible el argumento que se dijo en la Consulta Ciudadana de que aquí se trataba de recuperar el municipio, si ellos fueron los que tuvieron el municipio los últimos cuatro años y tienen que hacerse responsables también de la gestión de Emilio Boccazzi. Que vayan divididos para nosotros es una muestra de que aquí pareciera que hubiera una discusión mas en el entorno a repartirse espacio de poder que de proyectos, no hemos escuchado de parte de la Nueva Mayoría en materia ciudadana y comunal y nosotros desde la candidatura de Jessica Bengoa nos vamos a preocupar de hacer énfasis justamente en las propuestas en torno a la salud municipal, al proceso de desmunicipalización de la educación y cómo fortalecemos nuestros liceos públicos, entre otros temas, que para nosotros son prioritarios y en donde vamos a enfocar la campaña mas que pelea de poder”.
Por su parte el candidato independiente a la alcaldía de Punta Arenas, Víctor Aguilar, manifestó que “estos episodios describen la política que no quiere la gente. El proceso de Consulta Ciudadana de la Nueva Mayoría resultó ser un proceso inventado al margen de la legalidad, una manera desesperada y artificial de legitimar liderazgos a través del uso de los vecinos, y seguir demostrando que no pueden gobernar unidos. Llama la atención que todas nuestras autoridades regionales de la Nueva Mayoría, designadas y elegidas, fueran garantes de este evento al margen de todas las disposiciones que promueve el Servel en tiempos de elecciones. Lo que queda claro que la Nueva Mayoría sigue dividida, y que no es ni tan nueva ni es mayoría. La gente necesita que le consulten, pero sobre las cosas que le afectan, las de su diario vivir. Son consultas que buscan la opinión de los vecinos para incluirlas en la redacción de políticas públicas. En ese momento se hace política en democracia a través de una real participación”.
En tanto el candidato a la alcaldía por Punta Arenas del Chile Vamos, el ex intendente Claudio Radonich, fue un poco mas positivo y añadió que “primero hay que ver lo positivo y en ese sentido recalcó que la comunidad de Punta Arenas tendrá mas opción para elegir el alcalde y la administración municipal que quieren para los próximos cuatro años”.
Finalmente el actual concejal independiente y actual candidato a alcalde, David Romo, señaló que “las tres opciones hoy para mí son… Botar, reelegir y votar. El conflicto de la Nueva Mayoría me lleva a pensar en un conglomerado político que traicionó la voluntad histórica de una región que apoyó al socialismo institucionalizado cosechando hoy el resultado de una siembra de mentiras. Acá sería “botar”. En el conglomerado Chile Vamos entender que la desconfianza social se refleja en la relación política empresarial, esto será dejar la ciudad en manos del capital empresarial y sus vicios que ya conocemos. Acá sería “ reelegir” a los que ya nos postergan nuestros derechos fundamentales. Entender el futuro para la ciudad y creer en nuestros ciudadanos, sin negociaciones sino la capacidad de mejorar la convivencia ciudadana, que el delirio neoliberal no destruya la ciudad y su historia. Podría decir también, los conglomerados seguirán haciendo del municipio una fábrica de campañas parlamentarias y presidenciales, debemos recuperar un municipio para los ciudadanos, no para los gobiernos de turno, esto mismo empobrece el trabajo en equipo hacia las comunas para levantar una región, ya que son diferentes los problemas de los partidos, si las comunas fueran gobernadas por ciudadanos y no por partidos, el resultado sería otro”.