Deplorable estado de calles y veredas en Fagnano y Waldo Seguel a sólo pasos del sector céntrico

Punta Arenas es, esencialmente, una ciudad que se distingue por sus atractivos turísticos. Uno de ellos es el Mirador del Cerro de La Cruz, desde el cual es posible observar y admirar parte importante de la capital  de la Patagonia, del Estrecho de Magallanes, Tierra del Fuego y hasta las islas del archipiélago austral.
Todo un atractivo para los visitantes de nuestra ciudad, sean extranjeros o nacionales.
Pero
Llegar hasta el Mirador es una tarea que no es fácil, más aún si los visitantes pertenecen a la tercera edad.
¿Por qué?
Porque, si no suben en buses turísticos o en taxis, la caminata cuesta arriba debe enfrentar obstáculos que no son menores por el deplorable estado que presentan los tramos de las calles Monseñor Fagnano y Waldo Seguel, desde la Avenida España hasta los pies del Cerro de La Cruz.
Ambos tramos carecen de pavimentos, sus calzadas está cubiertas sólo de cantos redondeados, no son adoquines, y presentan numerosos hoyos y desniveles.
Las escaleras que, alguna vez se construyeron, se quebraron, están “en el aire” y, por lo tanto, las veredas y calles son, en la práctica, verdaderos escollos para los transeúntes extranjeros y nacionales.
Pero el problema no sólo es de los turistas: en ambas calles residen vecinos adultos mayores que, si no son acompañados en sus escasas salidas por otras persona, sufren el riesgo de caídas, esguinces y hasta fracturas, como ya ha ocurrido, como lo indicó M.S.D, residente en calle Waldo Seguel, quien  lamentó que la presencia y accionar de las personas en situación de calle genere problemas sanitarios y de convivencia, al ingerir bebidas alcohólicas en la vía pública.
Por su parte, Marta Villarroel, cuidadora de enfermos a domicilio, refrenda la problemática que deben enfrentar los adultos mayores porque “la calle Fagnano, en esta parte, tiene un estado pésimo y cuando hay un poco de escarcha, hay que bajar poco menos que patinando y arriesgando una caída. No hay veredas y estamos tan cerca del centro de la ciudad”, se lamentó.
A su vez, Juan Pérez, trabajador de una empresa contratista del municipio, indicó que en calle Waldo Seguel, al final, la basura es cosa de todos los días: botellas, envases vacíos, excrementos y todo tipo de desperdicios, que debe recoger con pala y escoba, embolsar y, en una carretilla, llevarlos hasta un lugar, en Avenida España, desde dónde deben ser recogidos para ser enviados al Vertedero Municipal.
Mario Martínez, recepcionista en un prestigioso hostal ubicado a metros de Avenida España, en calle Monseñor Fagnano, lamentó el estado de la calle, de las escaleras y señaló que no existen veredas que puedan llamarse como tales.
Añadió que los vecinos y los turistas tienen problemas por el mal estado de la calle, pavimentada con cantos rodados, no con adoquines, y se quejó de la espera que por años han debido soportar “porque este iba a ser un paseo peatonal, pero los fondos se fueron al norte cuando se produjo el terremoto del 27/F y no sabemos cuándo volverán ni cuándo se hará realidad ese proyecto aún pendiente y que siguen esperando.
Vivienda
La Secretaría Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo de Magallanes explicó a través de su Dirección de Comunicaciones que, en marzo de este año se procedió a la entrega de una serie de obras consideradas como prioritarias.
Se indicó que se recuperó totalmente el Mirador; las escaleras de Waldo Seguel y Monseñor Fagnano; se construyeron nuevos muros de contención; se instaló iluminación nueva en el sector; se instaló mobiliario urbano y se repararon las áreas verdes.
Agregó en ese informe que se aumentaron las barandas, los drenajes y se pintó la señalética, todo con un costo de 502 millones de pesos de un total de mil 250 millones asignados en un comienzo al mejoramiento del sector y que las etapas subsiguientes quedaron sujetas a evaluación y a la disponibilidad de los recursos necesarios.

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