Cinco firmas sin efecto, dos concejales aún saliendo de fuertes resfríos y un edil solitario, sentado a la cabeza de una frustrada sesión extraordinaria del Concejo Municipal de Punta Arenas. Ese era el panorama a eso de las 15 horas de ayer, 30 minutos después de la hora en que, según constaba en la agenda del alcalde subrogante, Claudio Flores, se había convocado la reunión.
Claro que la agenda oficial tenía poco y nada que ver con lo que los convocantes originales de la cita habían adelantado el día anterior.
La tabla de la reunión tenía un solo punto: el ordenamiento de la ciudad de Punta Arenas. La razón de su convocatoria era aún más específico: este lunes, el alcalde Emilio Boccazzi firmó un decreto que permitía a los artesanos de la Plaza de Armas Benjamín Muñoz Gamero mantener sus puestos en ese lugar hasta el 31 de marzo de 2015, contrariando un acuerdo unánime del concejo municipal -en el que él mismo había votado a favor- para que los comerciantes se trasladaran al centro artesanal el 31 de marzo.
La decisión del jefe comunal generó una crisis de confianza dentro de los concejales y le valió críticas de casi todos los miembros de la mesa. El jueves, Mario Pascual (PS), Andro Mimica (PPD), Danilo Villegas (independiente pro PPD), Julián Mancilla (independiente) y Vicente Karelovic decidieron convocar a una sesión extraordinaria para ayer a las 10.00 horas. Su solicitud contó con el apoyo de José Aguilante (DC) y David Romo (independiente pro RN), quienes se encontraban enfermos.
Quien no apoyó la idea fue Juan José Arcos. “Esta fue una decisión del alcalde y él no está. No veo la utilidad de autoconvocarnos”, sostuvo el edil.
No obstante, estuvo disponible para presidir la sesión, claro que con un cambio de hora. Varios de sus colegas acusan que no hubo aviso ni negociación de horarios y que, simplemente, se decidió que la sesión se celebraría a las 14.30. En respuesta, no llegó nadie.
“A mí me parece una falta de respeto, la gente no nos eligió para estas cosas”, decía ayer Arcos, tras declarar la sesión como “frustrada”.
El edil tampoco estuvo de acuerdo con la molestia de sus colegas hacia Boccazzi. “Está dentro de las atribuciones del alcalde. Yo no me puedo quejar”, sostuvo. En tanto, los firmantes del acuerdo buscaban ayer un nuevo horario para llevar a cabo la sesión, en la que se debatirían las acciones a seguir para generar un ordenamiento en Punta Arenas y revitalizar el centro artesanal.