El
vicepresidente de la Organización Ganadera y Agrícola de Aysén (Ogana),
Joaquín Martínez, calificó como una decisión “profundamente
inoportuna”, la decisión del gobierno de aumentar en un 130% promedio,
la cotización fiscal de los terrenos agrícolas.
Martínez
sostuvo que la medida se aplica en un escenario internacional marcado
por la crisis internacional provocada por la pandemia de Coronavirus,
“lo cual ha generado una caída en los flujos comerciales lo que
repercute en la actividad generando una escasa rentabilidad y muy
posiblemente la pérdida de empleos en todo el país”. De hecho, se
calcula que los precios de la carne han caído en un 20 a 30%.
Aplazamiento
Es
por ello que el dirigente sostuvo que las organizaciones agrícolas y
ganaderas regionales están patrocinando un aplazamiento de esta medida
con el objeto
de aplazar el efecto de esta medida. “Esto puede afectar severamente la
rentabilidad agrícola provocando un severo perjuicio financiero lo que
dificulta la liquidez e, incluso, el empleo”.
Difíciles momentos
El
dirigente ganadero sostuvo que en Aysén, la actividad vive un reto
adicional por el hecho que no existen frigoríficos en aquella región y
los que existen en Temuco y Osorno, están operando muy por debajo de su
capacidad debido a las restricciones sanitarias que se han establecido.
“Eso significa que vamos a llegar al invierno sin que podamos
deshacernos de una gran cantidad de ganado para faenar lo que nos va a
traer graves complicaciones al sector”, expresó.