Para
este próximo 2 de marzo, está fijada la vuelta a clases presenciales de
manera obligatoria para los millones de niños y niñas en el país. Algo
que era muy común para estas fechas, se ha visto fuertemente afectado
por el inicio de la pandemia, por allá en marzo de 2020.
En
estos casi dos años, la mayoría de los estudiantes han debido educarse
vía online o semipresencial, dada las restricciones sanitarias para
evitar el contagio de Covid-19.
Sin
embargo, aquel regreso a clases está en cuestionamiento por la gran
cantidad de casos diarios de Covid-19 a nivel nacional y regional, donde
se han sobrepasado los récords de casos diarios en varias ocasiones.
Uno
de los actores que cuestionan aquella medida corresponde al Colegio
Regional de Profesores, que ayer, a través de su presidenta Violeta
Andrade, señalaba que “nunca hemos estado en contra de volver a clases
presenciales, pero tienen que estar todas las condiciones necesarias.
Deben funcionar los protocolos de salud, deben estar disponibles los
suministros para todos los establecimientos y también las provisiones de
vacunas”.
En
ese sentido, Pingüino Multimedia salió a la calle a dialogar con la
ciudadanía respecto a la vuelta de clases presenciales para este 2 de
marzo.
Dentro
del grupo de personas consultadas, están las que creen que las y los
estudiantes deben volver a clases de forma presencial, porque no solo es
importante su educación, sino que su salud mental, como por ejemplo, lo
indica Ivonne Cerda.
“Yo creo que a medida que estén dadas las condiciones de seguridad y protección, es bueno porque
los niños se angustian de estar encerrados, necesitan interactuar con
sus compañeros y no es lo mismo las clases online, por mucho empeño de
los profesores, que lo presencial”.
De
hecho, señala que sus nietos irán al colegio este 2 de marzo: “Si ellos
van a ir, porque les hace falta esa interacción, pero siempre y cuando
tengamos los resguardos para que no haya más enfermos”.
En
ese pensamiento, también se encuentra María Sánchez, quién destaca que
su hija es profesora, entonces comprende la realidad de los docentes en
esta pandemia. Además, agrega que beneficiará a otras personas: “Estoy
de acuerdo, porque eso va a ayudar a muchas madres que trabajan fuera de
la casa y sus hijos van a estar bien en el colegio”.
Sin embargo, apunta a que se deben tomar todos los resguardos necesarios para este regreso presencial a clases.
“Debieran estar todas las medidas, que haya todo lo necesario, porque también los profesores necesitan cuidarse”.
Una
opinión similar, pero con matices, es la que da Juanita Soto, que
manifiesta que estaría de acuerdo a la vuelta presencial a clases
mientras se respeten todas las medidas sanitarias. Pero, específica que
debe ser como fue el año pasado, es decir, solo una parte del curso, no
la clase completa. A lo que profundiza con que: “A los niños chicos les
cuesta todo el tema de lavarse las manos, las mascarillas y que no
toquen todas las cosas, les va a costar mucho más las medidas de
seguridad que alguien más grande”.
Mientras
tanto, contrario a las respuestas anteriores es la de Silvia
Bustamante, quién declara que: “No de ninguna manera, así como hemos
tenido un avance en cuanto a la pandemia, creo que es un riesgo muy
grande el que se toma. Porque estamos tratando de cuidar a los niños, y
enviarlos al colegio es para enfermarse”.
Bustamante
explica que pese a las medidas, los niños tiene poco control, les
cuesta hacer caso y que les molesta el uso de mascarillas. También
agrega que espera que su nieto no vaya, porque expone a toda la familia,
incluyendo a adultos mayores.
En esa línea, se encuentra Camila Saavedra, que apunta a la gran cantidad de casos en el país como señal de que no regresen las y los estudiantes a clases presenciales.
“No,
todavía no, hay mucho contagio y este virus durará harto. Es complicado
el tema, imagínate los casos que han existido acá y en todo el país. Ya
hay niños que se están enfermando y dicen que vienen más cepas. Hay que
cuidar a los niños, tiene que ser todo online”.
Saavedra, añade que ha perdido la confianza en las vacunas, y ve con preocupación el futuro del covid-19 en el país.
“En
estos momentos estamos en suspensión, con signos de interrogación,
porque las vacunas no han servido, yo me las puse e igual tuve ómicron”.
Así también indica que será muy complejo el cuidado en salas, ya que los niños son poco preocupados en ese sentido.