“Trabajamos mucho para tener nuestras casas, y no es justo estar viviendo esto. Se están burlando de nosotros”.
Estas son las palabras de Ximena González, habitante de Villa Carlos Condell, conjunto habitacional ubicado entre la intersección de la Avenida Eduardo Frei y calle Condell, indignada y desesperanzada ante lo que considera una “estafa”, por parte de la empresa constructora Ebcosur, encargada de levantar las viviendas del sector, y que en la actualidad, presentan numerosos daños estructurales evidentes.
Caños que pasan por el medio de la casa, sistema eléctrico defectuoso, desniveles en puertas y ventanas, y filtraciones de agua, son algunos de los problemas que reclaman los vecinos.
“Las viviendas fueron entregadas en enero pasado y en ese entonces ya presentaban problemas y algunos daños. En ese momento tanto la autoridad del Serviu como la empresa constructora, nos dijeron que los daños se irían reparando de manera paulatina. Para ello, enviaron a unos cuatro trabajadores. Actualmente sólo hay dos empleados y lo único que hacen es cavar canaletas para desviar el agua que se acumula cuando llueve”, relata Ximena.
Efectivamente, en el lugar trabajan dos personas, y según ellos mismos comentan de manera tragicómica, “todo lo arreglan con silicona y espuma”.
Las casas, a simple vista, se observan en “perfectas” condiciones; claro, las apariencias engañan.
Sólo hace falta acercarse un poco para ver cómo muchas de ellas han ido cediendo sobre el terreno. Incluso, muchos de los tornillos y clavos que sostienen los paneles interiores, se encuentran a medio terminar.
“Nos sentimos estafados, y lo peor es que cuando nos reunimos con las autoridades y representantes de la empresa, el ejecutivo de Ebcosur parecía estar riéndose de nosotros. Nos sentimos tratados como ignorantes”, acusa Ximena.