Numerosas
han sido las críticas en contra del seremi de Gobierno, Arturo Díaz,
luego de que se refiriera al alza de los combustible y entregara como
solución pasar los vehículos bencineros a GNC, expresando que para poder
realizar dicho proceso podrían solicitar un crédito y que a largo plazo
recuperarían la inversión.
Pingüino
Multimedia consultó con el economista Juan Luis Oyarzo acerca de lo que
significa pedir un crédito de consumo en tiempos de crisis
inflacionaria.
– ¿Cuáles son los riesgos de endeudarse en tiempos de problemática económicas para el país?
“Los
riesgos son compartidos, primero la entidad financiera corre un riesgo
de que el crédito no sea devuelto y para asegurarse que aquello no
ocurra, solicita más antecedentes sobre la situación crediticia del
solicitante, esto es, antecedentes laborales, créditos anteriores, etc.
Todo esto, con el fin de asegurar la devolución. Por el otro lado, y más
que un riesgo, el solicitante
del crédito se encuentra con estas nuevas restricciones, pero además,
con el costo de obtener dicho crédito, que la verdad es el gran
problema. Si bien, el mercado financiero tiene libertad para fijar
dichas tasas, es el Banco Central el que fija los pisos mínimos. Para
ello utiliza la tasa de política monetaria, que en enero de 2021 se
encontraba en un 0,5% y que producto de los hechos internos y externos
de la economía en la actualidad se encuentra en un 9%”.
– ¿Es momento de pedir créditos de consumo?
“No
es un buen momento para solicitar un crédito, con esto hablamos de
créditos de consumo, avances en efectivo, créditos hipotecarios, entre
otros. Esto se debe a las elevadas tasas existentes que llevan a que el
precio del crédito sea
muy alto al momento de devolver el dinero. En este punto, es importante
recordar al lector, que una tasa de interés, en palabras simples, es el
precio que uno debe pagar por el dinero solicitado, de modo, que una
tasa alta representa un mayor costo por los créditos”.
– ¿Qué tiene que tener en cuenta la ciudadanía al momento de pensar en pedir un crédito?
“Es
muy importante informarse al momento de solicitar cualquier producto
bancario, y en lo personal creo que aquello es la gran debilidad de
nuestra sociedad en general. La educación financiera es una tarea que el Estado ha dejado en manos de las mismas entidades financieras, y aquello es dejar al gato cuidando la carnicería”.
– ¿Por qué la crisis complica la tasa de interés?
“La
tasa de política monetaria es una herramienta que posee el Estado y que
es manejada por el Banco Central, que para nuestro caso es
autónomo, es decir, los intereses políticos no pueden influir en sus
decisiones. Ahora bien, esta tasa de interés es como el freno de la
economía y reaccionamos como consumidores a su existencia. Por ejemplo,
si existe mucho consumo en la economía esto lleva a un incremento de los
precios (inflación), de modo, que el Banco Central sube la tasa de
interés para que los hogares tengan un obstáculo extra al momento de
pensar en consumir. Ocurre lo contrario cuando no existe consumo; para
este caso el Banco Central baja la tasa de interés para que las familias
piensen en pedir créditos que sean utilizados para el consumo y permitan reactivar la economía”.
– Por ejemplo, si se pide un millón de pesos ¿cuánto se termina pagando?
“Esto
depende de la entidad y por ello es tan importante cotizar y analizar
las herramientas antes indicadas, como el CAE o el CTC, así como también
el plazo del crédito. Existe una página del estado que es
www.sernac.cl/app/comparador. Realicemos un ejercicio con aquello.
Solicitamos 1 millón de pesos a un plazo de 12 meses. De acuerdo con el
comparador del Sernac, el crédito más económico posee un CAE de 22,62% y
un CTC de $1.122.096.- pesos y el más costoso tienen un CAE de 46,88% y
un CTC de $1.271.736.- pesos es decir, si no cotizamos y evaluamos
alternativas, podemos llegar a pagar casi $150.000 pesos extras al final
del crédito”.