En
los próximos días -después de Fiestas Patrias- el Ejecutivo debiese
anunciar una promesa de campaña que se ha dejado esperar en sus más de
tres años en el mandato: la condonación de deudas por el Crédito con
Aval del Estado (CAE), creado en el gobierno de Ricardo Lagos Escobar,
quien brindó la posibilidad de estudios superiores a cientos de jóvenes
pero con el compromiso de devolverlos con intereses a través del sistema
bancario.
Datos que preocupan
Según la Comisión
Ingresa, durante el año anterior persiguió a más de 300 mil deudores
morosos, pero la Tesorería General de la República solo logró recuperar
fondos de 34 mil, lo que representa el 11,2%.
En
forma paralela, más de 540 mil deudores dejaron de pagarlo en 2023. Los
deudores egresados correspondería a una cifra superior a las 375.000
personas, mientras que, los desertores de la Educación superior serían
unos 164.000 personas. Todos resultaron beneficiados con el CAE y se
encuentran en morosidad.
El 4% del PIB
Para
el doctor en Economía, Juan Luis Oyarzo, esta posibilidad de resolver
la propuesta del candidato Gabriel Boric, resulta más compleja, ya que
considera que la condonación del CAE correspondería a 40 veces el
presupuesto que posee el proyecto de sala cuna universal y representa a
más de 40 veces el presupuesto del plan de reactivación educativa,
“La
promesa de condonación del CAE es muy compleja de cumplir, y siempre ha
sido así. De hecho, la deuda se incrementa a medida que pasa el tiempo.
De modo, que en la actualidad podemos indicar que el costo de aquello
puede alcanzar de forma fácil los 11 mil millones de dólares, lo que
representa cerca de un 4% del Producto Interno Bruto (PIB) de nuestro
país (…) En otras palabras, esa cifra nos permitiría tener 100 años de
financiamiento nominal en nuestras arcas regionales”, explicó.
Sin
mucha claridad de cómo venga el proyecto de ley que será ingresado al
Congreso, el economista magallánico es enfático en indicar que una
condonación universal del CAE no es posible, por lo que “esta discusión
en el Parlamento será compleja, ya que el Gobierno dentro de las
conversaciones previas menciona como beneficiarios principalmente a los
morosos, sin embargo, qué ocurre con aquellos que han realizado
esfuerzos para tener este tipo de compromisos al día”.
Visión académica
Desde
la capital, el académico de la Facultad de Educación de la Universidad
Diego Portales, Gonzalo Muñoz, explica que “la viabilidad de esta
política pasa por la capacidad que ésta tenga para equilibrar dos
objetivos igual de importantes y urgentes: resolver, de forma justa y
responsable, la enorme mochila de deuda educativa que apremia a miles de
familias”.
Al
mismo tiempo, cree que se debe construir un sistema de financiamiento
que en el futuro sea eficiente, complementario a la gratuidad para que
“no vuelva a generar las distorsiones que trajo consigo el CAE”.