Economistas analizan los impactos que puede traer el triunfo del Rechazo en la economía

Hasta cierto punto los mercados nacionales e internacionales ya habían internalizado el triunfo del Rechazo, adelantado por las encuestas.

Pero
el triunfo fue de tal envergadura tanto por el número de votantes como
por lo holgado de la victoria electoral, que en la apertura se vivieran
momentos de euforia ya olvidados en la plaza: el dólar cayó 40 pesos y
la Bolsa de Santiago llegó a los 6 mil puntos.

Sin
embargo, a medida que pasaban los minutos y las horas, otros factores
empezaron a hacerse sentir y los números volvieron a enfriarse.

Al
término de la jornada, en Punta Arenas el dólar llegaba a 840 pesos
comprador y 910 vendedor, y en Santiago volvía a los niveles del
viernes.

Mientras,
el panel de expertos del Banco Central recomendaba, incluso, llevar la
tasa de política monetaria sobre un 10%. La decisión del instituto
emisor se conocerá hoy.

Juan Luis Oyarzo

Para
el economista Juan Luis Oyarzo lo ocurrido es una muestra de que si
bien el resultado del Plebiscito tuvo un efecto en los mercados, el
hecho de que todavía hay mucho camino por recorrer en materia
constitucional y la inestabilidad internacional siguen presentes.

“Los
mercados se comportan de cualquier forma como lo haría un hogar o una
familia, de tal manera que cuando se observan distintos grados de
incertidumbre, en realidad la gente trata de resguardar su patrimonio.
En este caso, con el dólar es lo mismo, es tratar de guardar un refugio
frente a la caída en el poder adquisitivo que tiene nuestra moneda, la
que sigue en picada, desde el punto de vista del poder adquisitivo”.

En
este sentido, expresó que “el efecto del Plebiscito contribuirá a
disminuir el ritmo de crecimiento de la inflación, que creo que ya
alcanzó su peak, pero no lo detendrá. Cuando se dice que los mercados
deben ajustarse, eso requiere tiempo. El precio del pan seguirá costando
dos mil pesos y no volverá a los mil 500 pesos que costaba antes, pues
los factores que lo impulsaron hasta ese valor ya están incorporados en
la estructura de precios y el ajuste deberá llegar seguramente por la
vía de un aumento de sueldos”.

-¿Y es un buen momento para pedir un aumento de sueldo o es mejor cuidar la pega?

“Creo
que es mejor cuidar la pega, porque la inestabilidad sigue presente a
nivel nacional y sobre todo internacional. Esto no es solo una crisis en
Chile, sino global”.

Recordó
que entre los factores que están impulsando la inflación está la
fragilidad de la economía nacional, reflejada, por ejemplo, en un
préstamo o bono por 16 mil millones de dólares solicitado por el Banco
Central, su bajo nivel de reservas, el hecho que el proceso
constituyente sigue abierto y la crisis internacional, reflejada en un
aumento generalizado de costos a nivel mundial.

No
obstante ello, indicó: “El triunfo del Rechazo genera un grado de
certidumbre en los mercados. Sin embargo, hasta que se aclare cuáles son
los siguientes pasos que va a asumir el Gobierno en materia
constitucional, en realidad la incertidumbre va a ser moderada, pero va a
continuar, provocando variaciones en determinados momentos del dólar,
porque te recuerdo lo que dije antes: nosotros en los mercados
reaccionamos igual como reaccionamos en nuestra casa. Nos da miedo
determinada cosa y nos refugiamos en el dólar”.

José Vera Giusti

En
tanto, el economista José Vera Giusti declaró: “Comprensiblemente, hay
inquietud sobre el devenir económico del país luego del aplastante
triunfo de la opción de rechazar la propuesta de nueva Constitución”.

En
este sentido, indicó: “Sobre los efectos de corto plazo, en particular
en el sector financiero y cambiario, es probable que se consolide la
tendencia a la baja del dólar, hacia un precio de equilibrio de mediano
plazo, que estará más cerca de los $800 pesos que de los $900 o más. De
hecho, la mayor parte de los efectos de la coyuntura ya han sido
absorbidos por los mer
cados”.

Agregó
que “en el mercado de los créditos del sistema financiero-bancario no
ocurrirá nada significativo en el corto plazo; en el mediano y largo
plazo se retomará un curso de disminución de las tasas, en la medida en
que las medidas antiinflacionarias tengan los efectos deseados. En esto
sería importante que el Gobierno tomara, además, medidas adicionales
para evitar que la mayor parte del ajuste que implican las alzas de
precios sea absorbido por los más vulnerables. Los asalariados, salvo
excepciones, tienen sus ingresos fijados en pesos, por lo que en un
escenario inflacionario, ellos pagarán el costo del ajuste, salvo que se
tomen medidas adicionales para evitarlo, como transferencias tipo IFE
focalizadas”.

En
cuanto al mediano y largo plazo, agregó, “la coyuntura actual es
irrelevante. La economía crecerá, las inversiones y el empleo también,
en la me
dida
en que las políticas fiscales y monetarias sean coherentes con la
mantención de equilibrios macroeconómicos estructurales internos y en
tanto los shocks externos (inflación mundial y especialmente en Estados
Unidos; guerra en Ucrania) tiendan a resolverse. En todo caso, mi
opinión global es que es poco inteligente continuar con la atención fija
en el crecimiento económico en lugar de hacer propicio el momento de
desequilibrio actual para implementar políticas que reduzcan las
múltiples brechas
de inequidad de nuestra economía y sociedad”.

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