Mientras la comisión de Hacienda continúa en discusión de la reforma previsional hasta su total despacho, la mencionada fórmula denominada “3 x 3”, divide el 6% de cotización adicional que plantea el Ejecutivo. Una mitad iría a la cotización individual y la otra mitad a un seguro. Se espera que la iniciativa pase a la Sala de la Cámara Baja hoy.
Al respecto, los economistas Juan Luis Oyarzo y Alejandro Riquelme, tomaron la bandera del análisis frente a este escenario.
Alejandro Riquelme, enfatizó en que “nuevamente el gobierno de Boric quiere pegar un manotazo a los sueldos de todos los chilenos. El incremento de un 6% de las imposiciones debe ir íntegramente a las cuentas de ahorro individuales de todos los chilenos, que con esfuerzo trabajamos día a día para poder ahorrar para nuestra jubilación. Sin embargo, Boric insiste en querer apropiarse de ese dinero a través de un ente estatal, que finalmente llegará a las manos de mas fundaciones truchas de sus compañeres o instituciones dirigidas por sus amigos y familiares más cercanos, como ya nos tienen acostumbrados. Hoy trabajamos más de dos meses en promedio solo para pagar impuestos (74 días) y Boric quiere seguir aumentándolos, vía reforma de pensiones. La plata ya está, solo deben parar de robársela”.
Luces de consenso
Por su parte, Juan Luis Oyarzo, comentó que “luego de distintas fórmulas para el 6% de cotización previsional adicional, surgen algunas luces de consenso debido a la proposición que surge de la Democracia Cristiana (DC) y que consiste en la distribución de un 3% a capitalización individual y de un 3% a seguro social. En efecto, esto permite un acercamiento al centro político, tanto con Demócratas y con el Partido de la Gente; aspecto que claramente se ve como un gesto necesario por parte del oficialismo con aquellos conglomerados que no son parte del gobierno del presidente Boric.
Ahora bien, más allá de las fórmulas de distribución del 6% se vuelve necesario contar con recursos que permitan aumentar las pensiones a los actuales jubilados, tomando en consideración el bajo porcentaje de cotización actual que posee nuestro país. En definitiva, lo que debemos tener claro que es que debe existir un sistema que busque un aporte solidario y que vaya más allá de la PGU. La fórmula presentada por el gobierno lo permite, tomando en consideración que sólo un 3% del aporte adicional se iría a un sistema de reparto, y el resto quedaría en las cuentas individuales.
La administración de estos fondos debe ser otra discusión, de modo, que las posiciones se deben sincerar, considerando que las AFP no han permitido entregar un sistema de seguridad social. Como dato a la causa, el 50% de los nuevos pensionados reciben pensiones autofinanciadas menores a los 84.500 pesos mensuales. Claramente se requiere un apoyo intergeneracional e intrageneracional, de lo anterior, no hay duda”.
En instancias en que durante la semana pasada el ministro de Hacienda, Mario Marcel, profirió que repartir el 6% de cotización adicional en el conocido “3 y 3” (3% a cuentas individuales y 3% de préstamo al Estado) es una “alternativa válida” que están “mirando con mucho interés”, en paralelo la ministra del Trabajo explicó que el 3% que se destinará al seguro social permitirá entregar una garantía de 1 UF por cada 10 años cotizados, sin embargo, la complicación continúa siendo que los parlamentarios voten en contra de la idea de legislar la reforma previsional.
En resumen, se busca destrabar la discusión de cómo repartir ese 6% de cotización adicional y darle viabilidad a la reforma previsional.