El
miércoles de la semana pasada, el Instituto Nacional de Estadísticas
(INE) entregó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a
enero, el cual anotó un aumento de 0,8%, un aumento superior al
esperado, lo cual afecta directamente el bolsillo de los chilenos y más
aún el de los magallánicos. La cifra es superior a lo que esperaban los
expertos, mientras que con esto, la inflación acumulada llega a 12,3% en
doce meses.
Este
aumento provocará un aumento en la canasta básica de alimentos y
también en las compras escolares que se realizan en esta época del año.
En
Magallanes, esta alza se puede sentir aun más, ya que al existir un
alza en el resto de Chile, todo aumentará incluyendo el transporte de
carga, que son los que traen a la región todo aquello que consumimos.
Pingüino
Multimedia conversó con los economistas Juan Luis Oyarzo y Manuel José
Correa, acerca de éste aumento del IPC y dieron a conocer sus
impresiones.
Oyarzo
planteó que “el vivir en Magallanes siempre ha sido más costoso, y si
bien existen múltiples aspectos que pueden contribuir a aquello, la
principal variable es nuestra lejanía. Esto hace que por lo general
nuestros precios sean más elevados que los promedios entregados en el
IPC. Para enero se esperaba una inflación mesurada y en torno al 0,3 y
0,4%, no obstante, los resultados entregados por el INE se alejaron
notoriamente evidenciando una recuperación más lenta que la esperada.
Dentro
de los productos que más incidieron en el alza del IPC de enero, está
el pan que se incrementó en un 2,8%, la ropa escolar con un aumento de
un 17%, el vino con un 6,3%, los cigarrillos con un 2,6%, el peaje con
un 7,7%, los gastos comunes con un 3,9%, el arriendo con un 0,7%, los
gimnasios con un 7,8%, por nombrar algunos. Esto aleja las inocentes
ilusiones de algunas autoridades tanto regionales como nacionales de que
este 2023, el IPC se encuentre cerca de la meta del Banco Central, que
es un 3%. De hecho, para que esto ocurra, en promedio el IPC mensual,
debería bordear tan sólo un 0,2%, lo cual es muy difícil”.
Oyarzo
advierte que la situación puede ser aún más compleja si el gobierno no
actúa: “Pero más allá de las cifras y del sentir de las familias sobre
lo costoso que se ha convertido vivir en Chile, la inflación trae
consigo aspectos que debemos costear de forma obligada. Uno de los
ejemplos más evidentes, son los dividendos que por lo general, se
encuentran pactados en UF. En efecto, en tan sólo 1 año los dividendos
en promedio se han incrementado cerca de un 13%. Esto afecta
directamente a los bolsillos de las familias de nuestra región, en
particular, por costo elevado que existe en todo lo que respecta a una
vivienda. En concreto, la situación es compleja, en especial, si el
gobierno no actúa con rapidez con ayudas sociales, ya que los vientos
traen los rumores de un sexto retiro de fondos de pensiones, aspecto
que provocaría un nuevo golpe a los precios que sería difícil de revertir”.
Finalmente,
Correa señaló que “todo el mercado estaba apuntando a un IPC bastante
más bajo, estamos hablando de alrededor del 0,4%. La inflación ha estado
fuertemente influida por las expectativas y seguimos en un proceso
inflacionario que está en desaceleración y eso va a conllevar a que el
Banco Central va a mantener las tasas de interés y uno estima que ya a
mitad de año, debería comenzar a bajar la tasa de interés. Esto para los
magallánicos significa que van a seguir aumentando el precios de las
cosas, que los alimentos sobre todo en la canastas básicas son los que
más tienen presión, el 2022 tuvieron una inflación de casi un 25% y por
lo tanto, uno espera que durante este año
el aumento de los precios de los productos de más de primera necesidad y
que consumen un importante numero de personas acá en la región, tenga
una inflación mayor por sobre de lo que será el conjunto de la economía y
eso significa que las personas de menores ingreso, serán más golpeadas
con la inflación”.