Economistas regionales entregaron sus proyecciones en materia de inflación

Un
reciente estudio encargado por la Mutual de Seguros de Chile reveló que
la preocupación por la inflación en Magallanes, supera con creces el
temor por la delincuencia, a diferencia del resto de Chile.

Ad
portas del término del año, economistas regionales entregaron ayer su
visión acerca de este implacable enemigo de la estabilidad económica de
tantas familias, en especial, las más vulnerables.

Correa

El
economista Manuel José Correa declaró: “Tal como proyecté hace un año
en una entrevista en este medio, íbamos a cerrar el 2022 con cifras de
inflación de dos dígitos, pero en moderación debido a la contracción de
la política monetaria. A su vez se cumple lo proyectado que hacia fin de
este año veríamos caídas en el Imacec. Es así que lo esperable es que
la actividad económica siga en una fase de moderación que será más aguda
en el primer semestre 2023. De igual forma, ante la caída del gasto
interno, la variación interanual del IPC seguirá a la baja, llegando a
niveles de 5% anual para el próximo año. Los consumidores deben tener en
cuenta que tarifas de luz o transporte se van a normalizar, lo que
impactará directamente en sus bolsillos. El empleo ha mostrado
resiliencia, pero hay que ser cautos, ya que las caídas en ventas del
comercio y en general de la actividad económica, debiera tener una
incidencia negativa. En consecuencia, debido a la alta inflación y el
ritmo de crecimiento de salario nominal, los trabajadores han sufrido
una pérdida real en sus ingresos, lo que se traduce en un menor poder
adquisitivo que se resiente claramente en el comercio. Este escenario,
me indica que en la próxima reunión del Banco Central no subiría la tasa
de interés (TPM), y si se despeja la incertidumbre regulatoria (reforma
previsional, tributaria y constitucional), podremos encarar con
optimismo la segunda mitad del 2023”.

Oyarzo

Su
colega Juan Luis Oyarzo agregó: “A estas alturas del año, ya se puede
tener una mayor certeza sobre la cifra con la que va a cerrar este año
en cuanto a la medición del IPC; y esta no va a sobrepasar el 13%
producto de la desaceleración de los precios, en particular, en octubre.
Esto confirma que la presión alcista quedó atrás.

Ahora
bien, debemos clarificar a la comunidad que esto no significa que los
precios dejan de subir, sino que más bien, quiere decir que no se
incrementan en la misma magnitud que hace unos meses. Este esperado 12% o
13% del IPC para este año, se encuentra bastante alejado de la cifra
meta del Banco Central, la que se encuentra en torno al 3%, de modo, que
aún queda bastante camino por recorrer, en especial, para el próximo
año”.

“Estas
bajas proyecciones en el IPC, son una señal clara del enfriamiento en la
demanda interna de nuestro país y ocurre por sobre todo en el comercio,
el que ya da muestras sobre esta caída de la demanda en sus productos.
En este punto, se puede aclarar que por lo menos en octubre y en
noviembre, el dólar en promedio ha mostrado cotizaciones un 3% menores a
las de octubre, por lo que el dólar tampoco ha generado una presión
inflacionaria.

De
seguir este escenario, se puede ya prever una baja gradual en la Tasa
de Política Monetaria del Banco Central que probablemente pueda ocurrir
entre marzo o abril del próximo año”.

Agregó
que “esto es importante, ya que puede afectar en las expectativas de
inversión de capitales, y con ello, a la rentabilidad esperada de
instrumentos como Fondos Mutuos o Depósitos a Plazo. Es con esto que, si
bien se ha logrado cierto control de la inflación, este control ha
afectado a la inversión. Muestra de aquello, es la caída en la
expectativa de crecimiento país que según la OCDE lleva una contracción
de un 0,5% para el próximo año”.

José Vera Giusti

A
su vez, el economista José Vera Giusti agregó: “Predecir la evolución
de cualquier precio y más aún del conjunto de precios en la economía, es
siempre un ejercicio inexacto, resultado de la interpretación del
impacto que tendrán los factores, internos y externos, sobre el nivel ag
regado de precios.
Brevemente,
los factores que más inciden en el proceso inflacionario chileno actual
son la evolución de la demanda interna; la evolución de las presiones
de costos para la producción; las presiones internas y externas en los
mercados financieros y de divisas y las expectativas de los agentes
económicos sobre el devenir de la economía nacional y mundial. Por un
lado, es esperable que continúen sin variaciones las tendencias a
estabilización de la demanda interna, habiéndose neutralizado la presión
de excesos de liquidez asociados a los retiros de las afp y a las
bonificaciones focalizadas del Gobierno.
Por el flanco de los
costos, especialmente de transportes, de insumos productivos de todo
tipo y en particular del petróleo y sus derivados, se aprecia una
morigeración de las alzas iniciales de precios asociadas a factores
externos (la pandemia Covid mundial, la desestabilización de mercados
por efecto de la guerra en Ucrania y a la inflación internacional, que
afecta transversalmente al mercado interno)”.
Agregó que “se
mantienen activas las presiones alcistas en el mercado de divisas,
producto de la inflación en USA y la reducción de las reservas nacio
nales de alrededor de un 30% entre octubre 2021 y octubre 2022, aunque se tiende a estabilizar la situación en el último tramo.
En
este escenario, si no se producen cambios inesperados en las tendencias
de demanda, oferta y mercados financieros y de divisas, el nivel de
inflación para 2022 debería situarse ligeramente por debajo del 12%
anual”.
Para 2023, declaró: “Me parece que el factor más gravitante,
además de los ya mencionados, serán las expectativas internas de los
agentes económicos, que estarán fuertemente influenciados por variables
políticas: si el clima político alimenta un escenario de incertidumbre,
se afectarán negativamente los mercados reales y financieros, y por supuesto el comportamiento de la inflación. Predecir su dirección y magnitud no me parece realista en el momento actual”.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS