El complejo escenario de las operaciones petroleras por la baja en el precio del crudo

En palabras simples, se podría explicar así: si se tienen $ 100 mil en el banco y, por intereses, se generan $ 10 mil y, para subistir, se requieren $ 5 mil, existe un crecmiento. Si, de un día para otro, esa cuenta baja a $ 50 mil, entonces la ganancia es de $ 5 mil y el gasto, que se mantiene inalterable, no permite que haya ahorro. Si esa cuenta sigue bajando, entonces la operación deja de ser rentable.
Es, a muy grandes rasgos, lo que preocupa por estos días a la industria petrolera privada en la Región de Magallanes, especialmente a empresas como GeoPark S.A., cuyas acciones se cotizan en la bolsa de Nueva York; su disponibilidad de recursos depende, en gran parte, de la confianza de los inversionistas, y esa confianza es escasa cuando el precio del petróleo ha caído a su nivel más bajo en cinco años.
Las declaraciones oficiales en la principal petrolera privada en la región apuntan a que se mira con atención el escenario mundial y que, por ahora, no habrá reajustes de personal. Fuentes ligadas a la empresa sostienen que ello es natural; cualquier privada cuya fuente de sustento dependa del crudo.
No obstante, no se refieren a las cotizaciones de la empresa en el mercado internacional; ayer, en su punto más bajo, los papeles se transaron a un valor de US$ 4,51, mientras hace sólo tres meses estaban cercanas a los US$ 11. La caída ha superado el 55%.
La baja en el crudo significa una baja en los activos, que se traduce, a su vez en una baja en el valor de la compañía y, con ello, el nivel de gasto que puede efectuar la empresa -que el año pasado ingresó proyectos al Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental por más de US$ 960 millones en Magallanes- disminuye notablemente.
Durante 2014, además, la empresa se abocó a la perforación del doble de pozos que en cualquier otro año anterior, con una fuerte presencia en el llamado Bloque Fell.
El futuro de las inversiones de la privada en Magallanes dependerá del comportamiento de la industria a nivel internacional, mientras todas las empresas revisan los riesgos en que pueden incurrir.
Analistas ven que, en el corto y mediano plazo, la situación vendría a generar perjuicios para las empresas que prestan servicios a la industria petrolífera. Ello, debido a que las grandes empresas petroleras tienen pocas posibilidades de reducir sus costos operacionales y comenzarían a demandar menos servicios.
El plan ENAP
En medio del complejo escenario que enfrentan las petroleras a nivel internacional, la Empresa Nacional del Petróleo anunció un plan más que ambicioso para 2015: US$ 334 millones de inversión proyectada para exploración y producción de gas y petróleo en Magallanes.
Ese plan, según han comentado desde la estatal, se mantiene inalterable. Tras ello, hay una decisión política de inyectar recursos estatales en la industria de hidrocarburos, que en la región tienen un futuro fuertemente ligado a la producción de gas no convencional en Tierra del Fuego, específicamente en el Bloque Arenal.
Pese a que en la empresa reconocido que el panorama internacional tiene efectos en sus operaciones, en Magallanes ven un futuro promisorio, que los ha llevado a mantener incólumne la proyección del plan.
En la empresa tienen fresca la memoria de 2008, cuando, tras comprar barriles a un costo muy alto, ENAP se encontró con una fuerte baja en el valor del crudo, que la dejó con una pérdida de más de US$ 1.000 millones. En esta oportunidad, dicen en la estatal, la política de coberturas generada tras esa crisis operaría para robustecer a la empresa.
Tanto ENAP como GeoPark siguen de cerca lo que ocurre en el mercado internacional, donde no hay expectativas de que la baja del precio mundial del crudo pueda detenerse o revertirse en el corto plazo.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS