El difícil momento de salud que atraviesa el sacerdote Miguel Velásquez después de ser operado en Santiago

A sus 64 años el sacerdote diocesano Miguel Velásquez está viviendo en estos momentos el peor momento de su vida. Hace un mes fue operado del pulmón derecho, producto de un cáncer, y posteriormente el estado de salud empeoró producto de un virus post operatorio.
Desde la intervención quirúrgica permanece internado en la Clínica de la Universidad Católica, motivo por el cual Pingüino Radio se contactó telefónicamente con él y por este medio aprovechó de saludar y agradecer a todas las personas que han estado preocupados de su estado de salud. “Aprovecho su radio para agradecer a tanta gente que me ha manifestado su cercanía, cariño, amistad, a través de la oración, mensajes y saludos. Extiendo mi reconocimiento a todo el personal de la Salud ya que cuando al estar lejos de los hospitales uno no valora el tremendo trabajo que realizan por los pacientes”.
Reconoció que “la cirugía a la que fui sometido era muy difícil y ahora estoy tratando de cooperar con mi fuerza de voluntad para que los procedimientos de los médicos tengan éxito”.
La prueba que Dios le puso en su camino le permite reflexionar que “los seres humanos somos frágiles. Cuando estamos sanitos nos ponemos encachados, orgullosos y soberbios, pero cuando caemos así nos damos cuenta que dependemos de los demás para todo, incluso hasta para que te sirvan un vaso de agua”.
Paradojalmente, en el cumplimiento de su misión sacerdotal Miguel Velásquez siempre ha visitado a los enfermos, “y ahora, en estos días, he ido a prendiendo algunas cosas de las cuales uno se da cuenta cuando está enfermo y que son necesarias para cuando se visita un paciente.
Un alta médica es algo que ve muy lejano, al menos por ahora. “La doctora pasa a verme dos veces al día, para subirle el ánimo al paciente, pero la fecha de un alta es remota todavía”.
En su calidad de sacerdote encargado de la comunidad Jesús Nazareno y San Sebastián el padre Miguel Velásquez se ha ganado el respeto y cariño de mucha gente y por lo mismo dijo: “le doy las gracias a toda la gente que se acuerda de rezar por este pobre siervo de Dios”.
Los saludos y agradecimientos los extendió al obispo Bernardo Bastres, “quien se ha portado como un verdadero padre”, y lo ha visitado en Santiago.

(Por : Edmundo Rosinelli)

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