Un
largo y a veces tortuoso camino ha debido recorrer la Democracia
Cristiana (DC) el último año, luego que decidiera enfrentar sin sus
tradicionales socios de coalición las últimas elecciones, lo que trajo
consigo la estrepitosa derrota en las urnas de su candidata
presidencial, la senadora magallánica Carolina Goic, y la pérdida de
escaños en la Cámara de Diputados, como ocurrió con el también
magallánico Juan Morano.
Lo
que vino después tuvo ribetes catastróficos, pues antiguos y
emblemáticos militantes renunciaron a la falange molestos por lo que
calificaron en su oportunidad como un alejamiento de los principios que guiaron a la DC desde sus orígenes.
De
ahí en adelante, hasta ahora, la actual directiva, presidida por Fuad
Chahín, está empeñada en retomar el rumbo, recuperar el liderazgo en el
centro político y representar las inquietudes de la clase media y del mundo rural.
En
esa tarea, este fin de semana visitó la región el secretario nacional
de la colectividad, David Morales, quien se reunió con la dirigencia y
militancia local para alinearlos tras los objetivos trazados y trabajar
unidos para enfrentar los próximos comicios electorales.
Con
más de 5 mil militantes nuevos desde que asumió la nueva directiva en
junio, pareciera que la DC ha comenzado a enmendar el rumbo, pero
Morales aclara que eso se ha logrado producto de ciertas definiciones
que se han tomado, algunas de ellas bastante polémicas. “Hemos dicho que
somos un partido de oposición, pero que no nos vamos a negar a dialogar
con el Gobierno en aquellos temas que consideremos importantes para
Chile”, subrayó.
-En esta búsqueda del camino propio, ¿se han alejado de sus tradicionales socios de los últimos años?
“Los
partidos socios durante los últimos treinta años son nuestros amigos y
no tienen por qué dejar de serlo. Es indudable que tenemos una tradición
de centroizquierda y no entendemos el rol nuestro de otra manera.
Tenemos una definición, somos un partido de oposición, en diálogo con
las demás fuerzas políticas, pero también creo que la elección de la
segunda vuelta presidencial demuestra claramente que la sola unidad no
alcanza. En ese sentido, hemos dicho que 2018 y 2019 son los años de
reposicionamiento de los partidos”.
-Pareciera
que la buena disposición que ha mostrado la DC para dialogar con el
Gobierno ha tensionado a la oposición. ¿Cuál es su opinión de eso?
“Lo
que pasa es que cada uno está haciendo su juego. Aquí el tema
fundamental es entender el proceso en el que estamos y en ese sentido el
Frente Amplio está jugando sus cartas y nosotros las nuestras. Y es
legítimo, tanto para ellos como para nosotros”.
-Eso tensionó el acuerdo administrativo por la presidencia de la Cámara de Diputados.
“Le
dijimos al Frente Amplio que no tenemos por qué avergonzarnos de votar
por las cosas en las cuales creemos. Lo segundo, por qué cuando el
Frente Amplio en un 70 por ciento de los proyectos vota con el Gobierno o
favor de sus proyectos es por el bien de Chile y cuando nosotros lo
hacemos somos una oposición entreguista. La verdad es que esa actitud es
una manera acomodaticia de mirar la realidad. Por otro lado, la
Democracia Cristiana ha sido siempre el partido que ha juntado a las
distintas partes para llegar a acuerdos por el bien de Chile y no vamos a
renunciar a eso. En el último tiempo nos veían como el vagón de cola de
los partidos de izquierda y así es como nos fue. Pero ahora a algunos
les molesta que la DC sea la que lleva el pandero en muchos de los
temas. Yo desafío a cualquier parlamentario del Frente Amplio a que me
diga un solo proyecto de ley que nosotros hayamos concurrido a votar
favorablemente que haya sido igual al que ingresó el Gobierno. No nos
engañemos, el Frente Amplio no quiere ser un aliado nuestro, lo que
pretende es reemplazarnos”.
En Magallanes
Requerido
por Diario El Pingüino para realizar una evaluación del momento que
vive actualmente la DC en la región tras las derrotas electorales,
Morales señaló que “la veo trabajando, proponiendo nombres para las
elecciones que se nos avecinan,
en el contexto de un escenario político que está bastante movido”, dijo
en referencia a los cambios que se producirían en el Gobierno Regional.
De
acuerdo con su análisis, “eso muestra una crisis del trabajo del
Gobierno en esta región, donde no tienen senador y las posiciones que
marca el alcalde de Punta Arenas son bastante hegemónicas”.
En
ese escenario, agregó, “creemos que hay que hacer la pega, estar en el
día a día y proponer a nuestros mejores hombres y mujeres para los
cargos que vienen”.
Para
ello, adelantó que son sus cartas para las elecciones que vienen la
exintendenta y actual presidenta regional de la DC, Eugenia Mancilla; el
exseremi Juan Francisco Miranda, el exalcalde y exdiputado Juan Morano,
“pero también vamos a abrir un proceso donde queremos que liderazgos
jóvenes y de mujeres estén disponibles para que la Democracia Cristiana
pueda ser un referente y sacar adelante los grandes temas regionales,
porque hoy día cuando el Gobierno está más bien dando explicaciones por
los errores que ha cometido en la designación de las autoridades, uno
dice que parece que aquí en Punta Arenas para ocupar un cargo de
relevancia hay que ser amigo del alcalde”.
-Pero usted ha nombrado solo antiguos militantes DC como cartas electorales, ¿qué pasa con los jóvenes?
“Hoy día tenemos inscritas en todo el país alrededor de 700 personas que están disponibles para ser candidatas, de
las cuales un 40 por ciento son jóvenes. Aquí en Magallanes también
tenemos liderazgos que están surgiendo como Javier Muñoz, que fue
candidato a consejero regional; Manuel Gallardo, que es el presidente
nacional de la Juventud; Juan Pablo Dragicevic, que fue candidato a
concejal. También está el exseremi Víctor Igor y en Puerto Natales hay
dirigentes importantes, como Tolentino Soto y Jorge Nieto”.
-Tradicionalmente
la Juventud DC ha tenido una presencia fuerte en los centros de
estudiantes, pero aquí pareciera que eso no ocurre, al menos en la
Universidad de Magallanes (UMAG).
“Sí, bueno, eso es parte del trabajo.
Estamos trabajando con los secundarios y hace poco nos reunimos en
Santiago con 90 estudiantes de todo el país, de los cuales nueve eran
magallánicos. La UMAG fue uno de los lugares donde tuvimos más
dirigentes en el pasado inmediato y obviamente, hay que iniciar un
proceso de trabajo, que ya partimos con los secundarios, para formar a los futuros dirigentes”.
@JoséBenítez