Un escenario sombrío es el que proyecta el presidente de la Agrupación Ecológica Patagónica, el ingeniero agropecuario Humberto Gómez, quien ha dedicado parte de su vida a investigar y analizar el Humedal Tres Puentes, un ecosistema frágil inmerso dentro de la ciudad.
“Lo que está pasando en Tres Puentes es reflejo de lo que ocurre en toda la región. Me preocupa todo lo que se está generando a partir del cambio climático, que ya nos alcanzó a nosotros. Paralelamente, estamos interviniendo los humedales urbanos que tenemos y las medidas de protección que supuestamente entrega el Estado son insuficientes. Avanza mucho más rápido la destrucción y el deterioro del medio ambiente que las medidas de protección efectivas”, subrayó Gómez con tono de alarma.
Día internacional
El contexto de la preocupante reflexión del investigador fue la celebración del Día Internacional de los Humedales, que recordó ayer la firma en 1971 del Convenio sobre los Humedales, a orillas del Mar Caspio, en la ciudad iraní de Ramsar y cuyo principal objetivo es la conservación y el uso racional de los humedales en el mundo.
Los especialistas dicen que la importancia de los humedales radica en que aportan agua dulce, garantizan el suministro de alimentos, mantienen la biodiversidad y además cumplen la función de almacenar grandes cantidades de CO2, liberando a la atmósfera de este gas.
Cambio de actitud
Mayoritariamente se reconoce la importancia fundamental de proteger estas áreas silvestres, pero la crítica de Humberto Gómez apunta en sentido inverso, “nos quedamos en muchos informes e intenciones y las medidas efectivas son escasas”, dijo.
Agregó que “de aquí en adelante lo que urge es un cambio total de actitud. Primero, los profesionales idóneos de esta región deben comenzar a tomar posesión de estos lugares. Estamos en una región eminentemente biológica y cualquier intervención provoca cambios. Los procesos biológicos son muy largos y, un aspecto prioritario, es que cada una de las intervenciones que se hagan debe contar con un biólogo, que trabaje antes, durante y después, para que nos vaya entregando respuestas. Falta poner en valor el aspecto biológico de nuestra región. Lo segundo es planificar y proyectar mejor nuestras ciudades. Por ejemplo, Punta Arenas va creciendo y se va encontrando con estos espacios, que no son tan difíciles de resguardar”.
“Demasiado intervenido”
Para muchos es motivo de orgullo ciudadano disponer de un área como el Humedal Tres Puentes, en cambio, para otros, no tiene la misma importancia y les resulta indiferente su existencia.
“El Humedal Tres Puentes, que es donde nosotros trabajamos, debería, supuestamente, haber desaparecido hace cinco años, porque está demasiado intervenido. Sin embargo, no desaparece, sigue, persiste. Las especies siguen llegando, porque en realidad les están quedando tan pocos espacios que este lugar se transforma en un ícono, como alguna vez dijo un experto británico, quien vino cuando recién se iba a construir la Avenida Frei. En el informe que dejó dice que le encantaría visitar este humedal, después de unos años, ya resguardado y protegido, porque una superficie como ésta en Inglaterra sería altamente valorada”.
Prevención
El presidente de la Agrupación Ecológica Patagónica manifestó que “cuando ocurren catástrofes como las que está viviendo el país y que pueden replicarse perfectamente aquí, no tenemos información de nada. No sabemos qué es lo que se va a perder, cuánto vamos a dañar. Somos reactivos, lo hemos hecho siempre y lo continuamos haciendo”.
Advirtió que tenemos que empezar a prevenir, porque estamos en un minuto de la historia terrible. “Mañana (hoy) vamos a exponer, en el Centro Bahía Lomas, acerca del Humedal Tres Puentes como reflejo del daño ambiental global, que es de lo que se habla en el mundo, que estamos pasando por un periodo crítico que ya nos alcanzó en esta región, claramente”.
Gómez finaliza con un inquietante panorama medioambiental, “lo que estamos legándole a nuestros hijos es impresionantemente hostil, un sistema de vida que va a ser para ellos muy perjudicial. No exagero, es lo que dan los números. Llevo registros del humedal desde hace diez años, los cambios son notorios y están relacionados con las curvas del cambio climático”.